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miércoles, 1 de junio de 2011

El presidente del Consejo General de Colegios de Médicos de España dice que «En la pandemia de gripe A hay intereses económicos y políticos»


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(Fuente: EP) El presidente del Consejo General de Colegios de Médicos (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, ha denunciado hoy que "las epidemias de miedo siempre se crean con algún interés", económico o político, ha apuntado, en relación a la relevancia que se le está dando a la gripe A.
Rodríguez Sendín afirmó hoy en referencia a la actual crisis de Salud Pública generada por el virus A/H1N1 que España se encuentra inmersa en una "epidemia de miedo" provocada por una "enfermedad fantasma" que se está combatiendo mediante "respuestas exageradas".
En este sentido, el presidente de la OMC no descartó la posibilidad de que existan "intereses económicos, e incluso políticos, " detrás de la pandemia, aunque quiso hacer hincapié en el "mensaje de tranquilidad" transmitido por las autoridades afirmando que "España cuenta con especialistas" capacitados y que, por lo tanto, "no tenemos por qué preocuparnos".
Según explicó el máximo responsable de la organización colegial durante la presentación de una nueva campaña contra el dolor de espalda entre los escolares, "el 10 ó el 12 por ciento" de los españoles "son hipocondriacos" y además en España "la fantasía y la novelería son muy comunes".
"Con los datos en la mano" se puede observar que la gripe A está manifestando unas tasas de mortalidad y de complicaciones "bastante más leves y llevaderas" que las que presenta la gripe estacional todos los años, dijo el doctor Rodríguez Sendín.
De hecho, "en festividades como Navidad o Semana Santa el 40 ó 50 por ciento" de los profesionales sanitarios "está de vacaciones, y no pasa absolutamente nada", aseguró Sendín. "El 95 por ciento de los afectados pasará la enfermedad sin problemas", y por ello "no hay razón para querer vacunarse más" que la que ya se tiene con la gripe común, señaló.
A este respecto, el doctor Sendín dijo que "no es escandaloso recomendar que no se bese a una persona que supuestamente está infectada", eso "ya se recomienda con cualquier otra enfermedad" que pueda afectar al sistema respiratorio. "La sociedad tiene la información y las recomendaciones" de los expertos, pero "cada uno puede hacer lo que quiera", apuntó.
Por último, sobre el mayor índice de complicaciones por gripe A que presentan las mujeres embarazadas, el presidente de la OMC afirmó que "no hay ninguna razón para dejar de estar embarazadas".

Las prácticas mafiosas de las multinacionales farmacéuticas.

(Extracto del artículo "Mafias farmacéuticas" de Ignacio Ramonet. Fuente: Rebelion.org) Muy pocos medios de comunicación lo han comentado. La opinión pública no ha sido alertada. Y sin embargo, las preocupantes conclusiones del Informe final, publicado por la Comisión Europea el pasado 8 de julio, sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico merecen ser conocidas por los ciudadanos y ampliamente difundidas.


¿Qué dice ese informe? En síntesis: que, en el comercio de los medicamentos, la competencia no está funcionando, y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos. Consecuencia: el retraso del acceso del consumidor a los genéricos se traduce en importantes pérdidas financieras no sólo para los propios pacientes sino para la Seguridad Social a cargo del Estado (o sea de los contribuyentes). Esto, además, ofrece argumentos a los defensores de la privatización de los Sistemas Públicos de Salud, acusados de ser fosos de déficits en el presupuesto de los Estados.

El mercado mundial de los medicamentos representa unos 700.000 millones de euros; y una docena de empresas gigantes, entre ellas las llamadas " Big Pharma " -Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis-, controlan la mitad de ese mercado. Sus beneficios son superiores a los obtenidos por los poderosos grupos del complejo militar-industrial. Por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento de marca, los monopolios ganan mil en el mercado. Y tres de esas firmas, GSK, Novartis y Sanofi, se disponen a ganar miles de millones de euros más en los próximos meses gracias a las ventas masivas de la vacuna contra el virus A(H1N1) de la nueva gripe.

Esas gigantescas masas de dinero otorgan a las " Big Pharma " una potencia financiera absolutamente colosal. Que usan en particular para arruinar, mediante múltiples juicios millonarios ante los tribunales, a los modestos fabricantes de genéricos. Sus innumerables lobbies hostigan también permanentemente a la Oficina Europea de Patentes (OEP), cuya sede se halla en Múnich, para retrasar la concesión de autorizaciones de entrada en el mercado a los genéricos. Asimismo lanzan campañas engañosas sobre estos fármacos bioequivalentes y asustan a los pacientes. El resultado es que, según el reciente Informe publicado por la Comisión Europea, los ciudadanos han tenido que esperar, por término medio, siete meses más de lo normal para acceder a los genéricos, lo cual se ha traducido en los últimos cinco años en un sobregasto innecesario de cerca de 3.000 millones de euros para los consumidores y en un 20% de aumento para los Sistemas Públicos de Salud.

La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las " Big Pharma ". Desde que Honduras ingresó en el ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de América), en agosto de 2008, Manuel Zelaya negociaba un acuerdo comercial con La Habana para importar genéricos cubanos, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento de los hospitales públicos hondureños. Además, en la Cumbre del 24 de junio pasado, los Presidentes del ALBA se comprometieron a "revisar la doctrina sobre la propiedad industrial", o sea, la intangibilidad de las patentes en materia de medicamentos. Estos dos proyectos, que amenazaban directamente sus intereses, impulsaron a los grupos farmacéuticos transnacionales a apoyar con fuerza el movimiento golpista que derrocaría a Zelaya el 28 de junio último.

...Es una batalla crucial. Y sería dramático que las mafias farmacéuticas la ganasen. Porque redoblarían entonces los esfuerzos para atacar, en Europa y en el resto del mundo, el despliegue de los medicamentos genéricos y la esperanza de unos sistemas de salud menos costosos y más solidarios.

Clinton y Al Gore sicarios de la mafia farmacéutica.


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En el siguiente artículo, Alfredo Embid nos cuenta como Bill Clinton y Al Gore, en su época de presidente y vicepresidente de los Estados Unidos respectivamente, desempeñaron un papel fundamental como sicarios de la mafia farmacéutica en un tema tan sensible como el del SIDA. Para ello recorrieron África con el objetivo de promocionar y dar salida a una droga altamente tóxica, supuestamente para combatir el SIDA, el AZT, cuyo uso había sido ya prohibido en algunos países de Europa y América por sus efectos perjudiciales para la salud humana.

También nos habla del bombardeo de una fábrica estatal de medicamentos en Sudán, por parte de estos dos personajes, con la excusa de que podría tratarse de una planta de fabricación de armamento biológico, algo desmentido por multitud de organismos internacionales. Lo cierto es que Sudán estaba llevando a cabo un proyecto estatal para reducir su dependencia de las multinacionales farmacéuticas extranjeras, con el fin de abaratar y hacer accesible a los ciudadanos sudaneses los medicamentos más elementales.

Pincha aquí para acceder al artículo de A. Embid "Cuando Al Gore ejercía su papel de vendedor de drogas al servicio de las multinacionales"

Las multinacionales farmacéuticas: Una mafia criminal.

BOICOT A LAS MULTINACIONALES FARMACÉUTICAS

Entrevista al periodista de investigación, Miguel Jara (especializado en temas médicos), en la que nos habla del comportamiento criminal y mafioso de las multinacionales farmacéuticas, para quienes los beneficios económicos están por encima de la salud humana. Actualmente existen muchos fármacos peligrosos para la salud en las farmacias, medicamentos que no han sido retirados aún, debido a la presión ejercida por las compañías farmacéuticas sobre los gobernantes.


Las multinacionales farmacéuticas sacan a España 333.000.000 de euros de dinero público, con la excusa de la gripe A.


BOICOT A LAS MULTINACIONALES FARMACÉUTICAS

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Gracias a la campaña del miedo llevada a cabo por las multinacionales farmacéuticas en torno a la gripe A, desde esta primavera, éstas han conseguido sacar del gobierno español, más de 333.000.000 de euros (55 mil millones de las antiguas pesetas) de dinero público (según fuentes del propio gobierno), sólo para la gripe A. Una cantidad que posiblemente pueda ser aumentada, antes de que acabe el año.

Esta cantidad de dinero es totalmente desproporcionada, teniendo encuenta las opiniones de los profesinales de la medicina, en relación a esta enfermedad. Según el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos de Epaña, la gripe A se está comportando de forma mucho más benigna que la gripe estacional: "Con los datos en la mano se puede observar que la gripe A está manifestando unas tasas de mortalidad y de complicaciones "bastante más leves y llevaderas" que las que presenta la gripe estacional todos los años".

De estos 333 millones de euros, 270 millones irán destinados a la compra de 37 millones de dosis de vacunas, apesar de que los profesionales sanitarios (considerados grupo de riesgo y, por tanto, de los primeros en poder ser vacunados) no ven necesaria esta vacunación "masiva" ya que, según el miembro del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), José María Molero, "la nueva vacuna no será totalmente efectiva". De hecho, la actual vacuna para la gripe estacional sólo tiene una tasa de respuesta del 60-70 por ciento en pacientes sanos y entre un 40-60 por ciento en la población de riesgo. Apesar de estas opiniones, el ministerio de sanidad adelantó el pago de estas vacunas, cuya compra se cerró, el pasado mes de julio, con los multimillonarios laboratorios Novartis y GlaxoSmithKline, compañías acusadas, repetidas veces, por poner en el mercado medicamentos tóxicos para la salud humana. Unos medicamentos que han llegado a causar la muerte a miles de personas, especilmente en África, donde los seres humanos son habitualmente utilizados como conejillos de indias, por las farmacéuticas.

Otros 50 millones de este crédito se destinan a la compra de antivirales de los que se han adquirido 5.400.000 de tratamientos de los antivirales oseltavimir (’Tamiflu’ de Roche y Donald Rumnsfeld) y zanamivir (’Relenza’ de GSK). Un millón de euros más se ha reservado para actuaciones complementaria, como el almacenamiento y custodia de vacunas y antivirales.

Este atraco a las arcas públicas, perpetrado por parte de estas mafiosas compañías, pone de manifiesto la sumisión de los políticos de los regímenes capitalistas a los intereses del gran capital transnacional, unos políticos aupados al poder por bancos y multinacionales para gestionar el robo y el saqueo a la ciudadanía.

Tóxicos conocidos en la vacuna de la gripe de temporada y en otras vacunas.


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(Fuente: Global Reseach, extracto del artículo "Inutilidad y peligros de la vacuna contra la gripe" del investigador Stephen Lendman) Millones de personas toman anualmente y de forma voluntaria las vacunas contra la gripe estacional, sin conocer los ingredientes nocivos que contienen. (Con variaciones según el productor) éstas contienen numerosos estabilizadores, neutralizadores, agentes de carga, y los preservativos, entre otros:

- 25 microgramos de mercurio (timerosal), una neurotoxina conocida. Un microgramo es considerado tóxico. Según los NIH, el mercurio y todos sus componentes son tóxicos, la exposición a niveles excesivos puede causar daños irreversibles o dañar fatalmente el cerebro y los riñones; "incluso" la exposición a cantidades muy pequeñas "también puede provocar" reacciones alérgicas, daño neurológico y la muerte. Está también ligado al autismo;
- Hidróxido de aluminio y fosfato, que, se sabe, están vinculadas a algunas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, la Oficina de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) no sólo reporta evidencias radiológicas de fibrosis pulmonar entre los trabajadores estudiados, sino que también informa de que los pacientes sometidos tratamientos de larga duración de diálisis renal, desarrollan trastornos del habla, demencia o convulsiones;
- Formaldehído, un carcinógeno conocido, según el Instituto Nacional del Cáncer, está también vinculado a problemas de las vías respiratorias superiores y a efectos adversos sobre los sistemas linfático y hematopoyético (relativa a las células de la sangre humana);
- Gelatina, polisorbato 80 y resina - ingredientes que pueden provocar reacciones alérgicas graves;
- Sulfato de amonio, un sospechoso de contener sustancias tóxicas y neurotóxicas para el hígado, el sistema gastrointestinal y el respiratorio;
- Sorbitol, un presunto tóxico gastrointestinal y del hígado;
- Fenoxietanol anticongelante, sustancia tóxica para el desarrollo y la reproducción;
- Beta-propiolactona, una conocida sustancia carcerígena y agente tóxico para el aparato gastrointestinal, vías hepáticas, respiratorias, la piel y para los órganos sensoriales;
- Gentamicina, un antibiótico;
- Triton X100, un detergente fuerte;
- Tejidos y fluidos animales, incluida la sangre de caballo potencialmente contaminada, cerebro de conejo, riñón de perro, riñón de mono, embrión de pollo, huevo de pollo, huevo de pato, sangre, proteínas y tejidos de cerdo;
- Suero bovino y de ternera fetal;
- Las células cancerosas macerada;
- Las células diploides de tejidos de fetos abortados;
- Otros ingredientes que varían según los productores.

Pincha aquí para leer el artículo completo.

El pasado 30 de septiembre, profesionales norteamericanos de la salud protestan contra la vacunación obligatoria, en Albany, Nueva York (Estados Unidos).

Pincha aquí para ver el vídeo de las protestas.

¡NO TE VACUNES! ¡No arriesgues tu vida por sus beneficios!




¡NO TE VACUNES!
¡NO ARRIESGUES TU VIDA
POR SUS BENEFICIOS
¡NO CAÍGAS EN SU TRAMPA!
¡BOICOT A LA MAFIA FARMACÉUTICA!



Os recomendamos un escelente artículo publicado en Discovery DSalud "Los riesgos de vacunarse contra la gripe A", en el que se analiza la enfermedad, a la que considera mucho más benigna que la gripe estacional (a la cual habría sustituido este año), el gran negocio que las múltinacionales farmacéuticas han creado en torno a ella y, sobre todo, los riesgos de inyectarse una vacuna que no ha sido lo suficientemente probada y que contiene sustancias altamente tóxicas.



La situación de pánico que de forma irresponsable ha generado la Organización Mundial de la Salud (OMS) al alertar de una pandemia mundial sobre la gripe A que podía causar millones de muertos propició que los estados aceptaran la búsqueda de soluciones urgentes para atajar esa posibilidad y acordaran autorizar posibles vacunas saltándose todas las normas que de forma habitual se exigen para la aprobación de las mismas lo que ha llevado a que ni su eficacia ni su seguridad hayan sido convenientemente testadas y vacunarse con ellas comporte un riesgo que no se justifica en modo alguno. Es más, hay motivos para sospechar que tales vacunas pueden ser un timo porque no se justifica que ya de entrada se diga que su eficacia es del 80%. Además se trata de vacunas que contienen sustancias tan controvertidas como el timerosal o el escualeno. De hecho el escualeno no ha estado permitido en Estados Unidos hasta ahora y se va a autorizar “gracias” a la presunta pandemia cuando hay científicos que aseguran que sus consecuencias sobre el sistema inmune pueden llegar a ser devastadoras. Algo que en España no preocupa a las autoridades, los laboratorios y los profesionales implicados porque en el 2006 se aprobó una ley por la que están exentos de responsabilidad civil y administrativa en el caso de que las vacunas hagan enfermar a los vacunados. Sencillamente nauseabundo.



Pincha aquí para continuar leyendo el artículo.



Y a continuación os recomendamos el visionado de un documental sobre los graves efectos secundarios que provocó el programa de vacunación masiva contra la gripe porcina, promovido en los Estados Unidos, en 1976.



Primera parte:









Segunda parte:









Los perjuicios ocasionados por las vacunaciones y revacunaciones anuales serían mayores que sus beneficios.



(Fuente: blog de Miguel Jara http://www.migueljara.com/ )20091116110927-no-vacuna.jpg

Dos profesionales de la salud de la categoría de Juan Gérvas y Jim Wright, catedrático canadiense de Anestesiología, Farmacología y Terapéuticas, no se andan por las ramas ante la vacunación presuntamente masiva que se avecina contra la “pandemia” de la gripe A.


“Si funcionase la vacuna contra la gripe A podría evitar la inmunidad natural que persiste 50 años”.


Es un argumento digno de ser, como mínimo, escuchado o leído en este caso. La aprobación por la estadounidense FDA (la agencia del medicamento del país norteamericano) de las vacunas contra la gripe A (H1N1) abre las puertas para los planes gubernamentales de vacunación masiva en los próximos meses. Los autores de esta información opinan:


“Tales planes son irracionales y se fundan en el miedo y la creación de enfermedades imaginarias, bien lejos una política de “sentido común y tranquilidad”. Discrepamos enérgicamente de la vacunación masiva, que se funda en varias falsas premisas. La primera es que la pandemia de gripe A será similar a la “gripe española” de 1919. Ello es improbable, pues aquella pandemia se dio en un mundo empobrecido, sin sistemas sanitarios públicos de cobertura nacional, sin agua corriente y sin antibióticos para tratar las complicaciones. Por ello, la gripe española mató fundamentalmente a los pobres, como bien demuestra el ejemplo en la India, donde afectó gravemente a los soldados hacinados en barracones, mal alimentados y en pésimas condiciones higiénicas, mientras respetó a los oficiales, bien alimentados y alojados en sus casas estilo británico”.


La segunda premisa de la que tratan es que la gripe A es una enfermedad grave y mortal: “Pero tenemos datos ciertos y consistentes que repetidamente demuestran que esto es falso. De hecho la mortalidad por gripe A es mucho menor que por la gripe estacional.


La tercera premisa es que la vacuna funcionará. Sin embargo, la simple respuesta inmunológica no garantiza que la vacuna reduzca en la práctica las complicaciones infecciosas y la mortalidad. Para demostrar esto se precisa de grandes ensayos clínicos controlados, con los que no contamos ni para la vacuna contra la gripe A ni para la vacuna contra la gripe estacional.


La cuarta premisa es que la vacuna contra el virus A (H1N1) producirá inmunidad similar a la que provoca la infección natural. Pero el virus gripal tiene una peculiaridad singular, conocida como ‘inmunidad de pecado original’, de manera que el primer virus al que nos exponemos provoca la mayor respuesta inmunológica, que persiste más de 50 años. Por eso las actuales personas mayores parecen tener algún tipo de inmunidad al virus A (H1N1), pues virus similares circularon entre los años 1918 y 1957. Parece, pues, que la inmunidad natural dura más de 50 años y se logra sin coste por comparación con la vacunación que requiere una o dos dosis anuales para lograr un nivel inmunitario menor.


Por todo ello recomiendan: “Que las vacunas contra la gripe A se empleen en el contexto de ensayos clínicos controlados que permitan valorar si los beneficios superan a los daños. Sin tal información seguiremos sin saber a quién vacunar. Tales ensayos clínicos son también imprescindibles para las vacunas contra la gripe estacional ya que desconocemos los efectos a largo plazo de las vacunaciones y revacunaciones anuales y es probable que los daños de las mismas superen a sus beneficios“.

La industria farmacéutica: una pieza clave de la criminal maquinaria imperialista.

A través del análisis del reciente macro-fraude de la gripe A, Alfredo Embid desgrana, en la siguiente conferencia, los estrechos vínculos entre la industria farmacéutica y la criminal maquinaria bélica imperialista.

Desenmascara de forma magistral, y aportando multitud de pruebas, el macabro negocio que constituye la industria farmacéutica, cuyo objetivo no es la salud de la humanidad, sino todo lo contrario, además de ser una pieza clave de la criminal maquinaria imperialista, concretamente de la estrategia de la guerra biológica y química.

Donald Rumsfeld es el mejor ejemplo de esta incestuosa relación entre las farmacéuticas y el poder militar, pues además de haber ostentado cargos como el de Secretario de Defensa de EEUU (1976 y 2001) o el de embajador de EEUU ante la OTAN, ha sido director de varias compañías farmacéuticas.



Pincha aquí para acceder a la presentación en diapositivas.

El Presidente de la Comisión de Salud del Parlamento Europeo acusa a la OMS de haber negociado la falsa alarma de la gripe porcina con las farmacéutic

El Presidente de la Comisión de Salud del Parlamento Europeo, el socialista Wolfgang Wodarg, acusa a la OMS (Organización Mundial de la Salud) de haber negociado con las corporaciones farmacéuticas la falsa alarma de la Gripe Porcina, así como la anterior de la Gripe Aviar, para que los estados gastaran cantidades multimillonarias del erario público en sus fármacos (antivirales y vacunas) que, cuanto menos, no servían para nada, cuando no provocaban daños irreversibles en el organismo de los pacientes.






La vacuna del virus del papiloma humano ni es eficaz, ni segura, ni obligatoria, ni previene el cáncer de cuello de útero.

(Fuente: MEDNEWS) DISCOVERY DSALUD TELEVISIÓN ha finalizado su tercer video que en esta ocasión se titula ¡NO VACUNE A SU HIJA CON GARDASIL! y cuyo contundente subtítulo es "La vacuna del virus del papiloma humano ni es eficaz, ni segura, ni obligatoria, ni previene el cáncer de cuello de útero".

En él se denuncia que varias consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas españolas se han dirigido a los padres que no han vacunado a sus hijas contra el virus del papiloma humano ¡presionándoles para que lo hagan! Promocionan así con dinero público una vacuna absolutamente innecesaria que además tiene constatados riesgos sin que quienes tienen el encargo institucional de velar por la salud de nuestros menores muevan un solo dedo. En suma, los recursos del estado se han puesto una vez más al servicio de dos grandes multinacionales farmacéuticas a costa de someter a muchas adolescentes a riesgos injustificados.

Reenvía este vídeo a todos tus contactos y acabemos con la dictadura del miedo impuesta por la mafia farmacéutica.

http://www.youtube.com/watch?v=cO6x47jk2mk


Los peligros de la vacunación.

"Vacunación: la verdad oculta" es un documental en el que, durante 90 minutos, expertos de la salud y afectados por las vacunas nos explican cómo los programas de vacunación masiva, no sólo son inútiles, sino que además pueden llegar a ser contraproducentes, pues al introducir en nuestro torrente sanguíneo diversos virus y bacterias, aquellas personas que de no haberse vacunado no habrían desarrollado ciertas enfermedades vinculadas con tales cuerpos extraños, al vacunarse, sí lo hacen. Un ejemplo de esto son los programas de vacunación masiva llevados, a cabo contra la polio o la tos ferina. Por otro lado, según los expertos, las vacunas alteran nuestro sistema inmunológico y nos hacen más vulnerables, al impedir que el cuerpo genere sus propias defensas.

Además, algunos de los componentes de la vacuna, como el formaldehído, el mercurio o el aluminio, están directamente vinculados al desarrollo de diversos tipos de cáncer, del alzheimer o de la esclerosis múltiple.

Otros ingredientes de las vacuna, como proteínas o material genético animal, al ingresar de forma directa en nuestro cuerpo, también puede ser altamente perjudiciales para la salud, al ser capaces de modificar nuestro código genético.

Descárgate el documental en el siguiente enlace:

http://www.megaupload.com/?d=IILEGP5R

BOICOT A LAS MULTINACIONALES FARMACÉUTICAS


viernes, 22 de abril de 2011

LOS PELIGROS DEL TIMEROSAL DE LAS VACUNAS

A pesar de estar considerado internacionalmente un potente neurotóxico y de los continuos avisos sobre su peligro –ocultados o descalificados por la industria y los funcionarios responsables de la dirección política de la salud- el mercurio, a través de una sustancia conocida como timerosal o tiomersal, continúa presente en algunas de las vacunas que nuestros hijos reciben desde el mismo instante de su nacimiento. La desidia de las autoridades sanitarias -nacionales e internacionales- es absoluta. No hay estudios del impacto directo del timerosal –etilmercurio- sobre la salud, no hay dosis mínimas establecidas de su presencia –si es que alguna dosis es buena- en el organismo, no se realizan estudios a largo plazo sobre la presencia acumulada de mercurio en el cuerpo de los niños enfermos de autismo y a pesar de todo continúa manteniéndose en el mercado. Aun cuando cada vez son más las voces que proclaman la relación del mercurio con diversas enfermedades neurológicas. Sólo nos queda ya pues apelar al sentido común de los padres.

Existe la presencia de escualeno en dos de las tres vacunas contra la gripe A aprobadas en nuestro país -Focetria y Pandemrix- al ser una sustancia poco conocida que se asocia a numerosas patologías autoinmunes englobadas bajo el pomposo nombre de Síndrome de la Guerra del Golfo. Sin embargo el escualeno no es la única sustancia tóxica y peligrosa inexplicablemente contenida en las vacunas que quieren absurdamente inyectar a muchos españoles. Existe otra, el timerosal -utilizada como bactericida y antifúngica. cuya polémica, contra toda lógica, se arrastra aún desde hace décadas. Y es que cada molécula detimerosal contiene un 49,6% p/p de mercurio y hoy hasta los estudiantes de la ESO saben que el mercurio es un neurotóxico. A pesar de lo cuál se está inyectando junto con el antígeno y otras sustancias químicas por vía subcutánea en diversas vacunas sin conocer cuáles son los límites del organismo a su exposición ya que nadie los ha constatado.

Michael Wagnitz, Director de Investigación delDepartamento de Toxicología de laUniversidad de Wisconsin (EEUU), ha escrito recientemente refiriéndose a las vacunas contra la gripe A que contienen timerosal: “Prepárense a escuchar afirmaciones como que ‘la cantidad de mercurio en las vacunas es muy pequeña e insignificante’, ‘ el tipo de mercurio de las vacunas es rápidamente expulsado del cuerpo y es seguro’ o ‘si usted está preocupado por el mercurio solicite una vacuna libre de mercurio y le será suministrada’.Lamentablemente todas estas afirmaciones son falsas. La concentración de mercurio en viales multidosis de la vacuna es de 50.000 microgramos por litro. Para poner esto en perspectiva sepa que según la Agencia de Protección Ambiental cualquier líquido que contenga más de 200 microgramos por litro de mercurio se considera peligroso. Y la concentración en los viales de una vacuna es 250 veces superior. Cualquiera que se refiere a esta concentración como ‘pequeña’ no entiende el significado de la palabra. Segundo, el etilmercurio (el tipo que se encuentra en las vacunas), al igual que el metilmercurio (que se encuentra en el pescado), es un compuesto de cadena corta de alquilmercurio. Y una vez en sangre ambas sustancias se distribuyen rápidamente por el cerebro en el que el más inestable, etilmercurio, se convierte rápidamente en Hg++ (la forma inorgánica de mercurio), un tipo de mercurio que permanece atrapado permanentemente y es la forma ligada a las enfermedades degenerativas del cerebro. Además mediante la inyección de mercurio a través del músculo se proporciona un acceso rápido al torrente sanguíneo y se evitan todos los mecanismos de desintoxicación del tracto gastrointestinal”.

EL TIMEROSAL

Resumiendo, el timerosal –que es administrado junto con la vacuna por vía subcutánea- se descompone una vez en el organismo en dos compuestos -el tiosalicilato y el etilmercurio- de mercurio orgánico. Y a lo largo de las últimas décadas los compuestos organomercuriales se han confirmado como conocidos agentes tóxicos, especialmente para el sistema nervioso central. Hay pocas dudas de que estos compuestos son de una altísima toxicidad porque numerosos estudios científicos en animales y en humanos así lo avalan
Afortunadamente no todas las vacunas contienen timerosal pero en nuestro país se pueden encontrar en marcas comerciales que presentan vacunas prescritas contra la Difteria/Tétanos/Tosferina (DTP), la Hepatitis B, el Tétanos, el Tétanos/Difteria, el Tétanos/Difteria/Tosferina/Hemofilus B y la de la Gripe. Es verdad que de ellas sólo las de la DTP y la hepatitis B están en el calendario de vacunación infantil pero eso implica 4 vacunas de DTP a los 2, 4, 6 y 18 meses más 3 vacunas para la hepatitis B, la primera a las 24 horas de vida y las siguientes a los 2 y 4 meses.
Es decir, en España un niño puede recibir hasta 7 vacunas con timerosal desde el momento de nacer hasta los 18 meses cuando según denuncia la Liga para la Libertad de Vacunación eso implica que pueden recibir hasta ¡entre 4 y 16 veces los limites establecidos como seguros por la FDA! Sin comentarios.
Además a la hora de acercarse a las implicaciones de los problemas provocados por intoxicación por metales pesados -en este caso por mercurio- es preciso tener en cuenta que su toxicidad es acumulativa

SIN ESTUDIOS Y SIN DATOS FIABLES

El timerosal fue desarrollado en 1920 por la multinacional farmacéutica Eli Lilly y las “pruebas de seguridad” del producto se basan en un estudio realizado en 1930 con 22 pacientes moribundos que padecían meningitis meningococica en un hospital de Indiana (EEUU) a los que se inyectó las soluciones que lo contenían y a los que se siguió hasta su muerte lo que ocurrió en cuestión de días. Bueno, pues como los pacientes murieron de meningitis sin que apareciesen otros síntomas se declaró que ¡no había existido ninguna reacción adversa al timerosal! Y el producto fue declarado seguro para su uso.
A partir de ese momento se introdujo de hecho ya en las vacunas y en otros remedios como antibacteriano. Posteriormente, cuando en 1938 se le da la potestad a la FDA para aprobar los nuevos medicamentos introducidos en el mercado interestatal, el timerosal no es sometido a ninguna prueba adicional de seguridad porque se consideró que su antigüedad y la falta de efectos evidentes a corto plazo garantizaban su seguridad. Claro que en la década de los 30 y a sólo 8 años de su creación a nadie se le ocurrió plantearse posibles efectos neurotóxicos a medio y largo plazo por la acumulación del mercurio de diversas fuentes en el organismo. Así que el estudio de 1930 sigue siendo el único conocido sobre su presunta seguridad hecho con la sustancia directamente sobre seres humanos... después de llevar en uso 79 años.
Bueno, en 1982 laFDA valoró si era seguro usarlo tópicamente y la conclusión fue negativa debido a que daña las células cuando se aplica sobre piel lesionada y además provoca reacciones alérgicas. Pero en lugar de ordenar que se estudiasen entonces sus efectos en las vacunas se limitó a recomendar que se estudiara la incidencia de problemas neurológicos en poblaciones no vacunadas -como los amish- para luego comparar los resultados con la incidencia de esos problemas en una población vacunada. Evidentemente el estudio sigue pendiente de realización porque no hay ningún laboratorio interesado en hacerlo... ¿Imaginan por qué?
Y ello a pesar de que en 1991 un investigador de Merck, tras sumar la cantidad de mercurio que acumulaba un niño que cumpliera con el calendario vacunal estadounidense, hizo sonar la alarma al considerar que los niños recibían cantidades muy por encima de las consideradas seguras por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA).
De hecho luego se comprobaría que durante la década de los 90, coincidiendo con la multiplicación de las vacunas, los índices de autismo aumentaron dramáticamente. Y muchos padres empezaron a sospechar que los trastornos de desarrollo de sus hijos estaban relacionados con las vacunas. En 1998 una investigadora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos repetiría el mismo cálculo y concluiría que, en efecto, los niños norteamericanos estaban recibiendo dosis de mercurio al menos 125 veces superiores al límite fijado por laAgencia de Protección Medioambiental (EPA).
Y eso que el límite de laEPAse basa en la ingesta por un adulto saludable de metilmercurio¡a través de los alimentos! y no puede ser pues una referencia válida ya que el timerosal se inyecta directamente en el torrente sanguíneo, no pasa pues por los órganos de defensa que actúan contra las toxinas y además se introduce en él de golpe y no lentamente. Y hay aún otra razón más que hace inconsecuente la comparación: hasta 1999 estaba asumido que el perfil toxicológico del timerosal era el mismo que el del metilmercurio pero hoy se sabe que las diferencias de toxicidad entre esos dos compuestos mercuriales son muy diferentes. Ya en mayo del 2004 el Macfarlane BurnetCenter for Medical Research para la Investigación Médica y Salud Pública en Australia concluyó que "el cerebro del feto muestra mayor sensibilidad al mercurio cuando se trata de etilmercurio que cuando es metilmercurio”.

“RECOMENDACIONES” EN LUGAR DE PROHIBICIONES

En 1999 los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Americana de Pediatría publicaron una declaración conjunta diciendo que aunque no habían encontrado "pruebas de daño" constatables por la exposición al mercurio en niños a causa de las vacunas pedían a los fabricantes que lo retiraran de ellas voluntariamente como medida de precaución. Pero se trató sólo de una “recomendación”. El Servicio de Salud Pública de Estados Unidos también emitiría un comunicado ese mismo año haciendo un llamamiento para que se eliminase el timerosal de las vacunas infantiles y se retrasara la vacunación de los niños nacidos de madres libres de antígenos (HBsAg) contra la Hepatitis B hasta los 2 o 6 meses.
El 8 de julio de 1999, siguiendo la estela norteamericana, la Agencia Europea de Evaluación del Medicamento (EMEA) publicaría un comunicado promoviendo el uso de vacunas infantiles sin timerosal “en el plazo más breve posible” y en mayo del 2001 publicaría un documento sobre los “aspectos a considerar en la reducción, eliminación ó sustitución deltimerosalen las vacunas”.
Pero no prohibió el timerosal. Y no ha realizado pruebas independientes para confirmar si eltimerosal se ha eliminado como pidió. Claro que ni siquiera emitió declaración alguna para alertar a los pediatras de los síntomas de envenenamiento por mercurio. Ni les recomendó que investigasen cuando un niño sufriera inicios de deterioro neurológico para ver si éste podría deberse a la toxicidad del mercurio tras alguna vacunación.
Hoy las posturas sobre la presencia de mercurio en las vacunas están cada vez más enfrentadas. Estando en el centro del debate especialmente si es causa de autismo porque el número de casos ha aumentando dramáticamente en los últimos 20 años en todo el mundo con trágicas consecuencias personales y sociales. De hecho antes de 1970 la incidencia de los denominados Trastornos del Espectro Autista (ASD) era de 1 por cada 2.000 niños. En la actualidad tanto en Estados Unidos como en otros muchos países desarrollados es de 1 por cada 150. Y son ya numerosos los investigadores independientes que sostienen la hipótesis del mecanismo causa-efecto entre el mercurio de las vacunas, el mercurio acumulado y los problemas de desarrollo y comportamientos anómalos. Son los casos de S.Bernard, A. Enayati, L. Redwood, H. Rogery T. Binstock, autores del artículoAutismo: una nueva forma de envenenamiento por mercurio aparecido en el 2001 enMedical Hypotheses. “El timerosal,conservante añadido a muchas vacunas, se ha convertido en una importante fuente de mercurio en los niños que en sus dos primeros años pueden haber recibido una cantidad que excede las pautas de seguridad –afirman en él-. La revisión de la literatura médica y los datos del propio Gobierno de Estados Unidos sugieren que: (1) muchos casos de autismo idiopático son inducidos por una pronta exposición al mercurio, (2) este tipo de autismo representa un síndrome por mercurio no reconocido, y (3) factores genéticos y no genéticos establecen una predisposición por el cual los efectos adversos del timerosal ocurren sólo en algunos niños”.
Bueno, pues los organismos oficiales que han recomendado ir retirando las fuentes de mercurio niegan sistemáticamente esa relación. Ejemplo de esta postura son las conclusiones sobre la relación entre el timerosal y el autismo publicadas en mayo del 2004 por el Instituto de Medicina Norteamericano (IOM): "El cuerpo de la evidencia epidemiológica–afirma-favorece el rechazo de una relación causal entre las vacunas que contienentimerosaly el autismo. El comité considera que los potenciales mecanismos biológicos del autismo provocados por la vacuna señalados hasta la fecha son sólo teóricos".
Y en esas andamos enredados aún. Porque cada vez más estudios independientes apuntan en la dirección de la relación entre el mercurio y múltiples trastornos. En junio de 2007, por ejemplo, la organización Generation Rescue -integrada por padres- financió el primer estudio entre niños vacunados y no vacunados utilizando los métodos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) a fin de determinar la incidencia de una enfermedad y encontró que los niños vacunados tenían dos veces y media más probabilidades de tener algún trastorno neuronal durante su desarrollo.

MERCURIO-AUTISMO

Aunque cada vez son menos quienes defienden el uso de cualquier tipo de cualquier compuesto organomercurial y buena muestra del cerco al mercurio es la reciente decisión de la Unión Europea de prohibir para el 2011 las exportaciones de mercurio tratando de evitar al máximo posible impactos medioambientales y para la salud la polémica está lejos de cerrarse.
En el 2008 un estudio del Department of Developmental Services (DDS) de California (EEUU) concluía que no había muestras de una disminución reciente de autismo en California a pesar de la exclusión de la mayor parte de trazas de timerosal de casi todas las vacunas infantiles. “Los datos del DDS –señalan- no apoyan la hipótesis de que la exposición al timerosal durante la infancia es la principal causa del autismo”.
Sin embargo en el otro lado de la trinchera investigadores como el doctor David Geier y su hijo Mark Geier aseveran lo contrario y continúan aportando nuevas pruebas o indicios. Durante los últimos 5 años los Geiers han estado realizando estudios epidemiológicos y toxicológicos en el Instituto de Enfermedades Crónicas de Silver Springs (Maryland, EEUU) sobre la posible relación entre el timerosal o etilmercurio de las vacunas y la alta incidencia de daños neurológicos en los niños vacunados. Y sus resultados no hacen sino señalar en la misma dirección que lo vienen haciendo desde hace años. Ya en el 2007, en su trabajo A case series of children with apparent mercury toxic encephalopathies manifesting with clinical symptoms of regressive autistic disorder, los Geiers encontraron una relación significativa entre la gravedad de los trastornos del espectro autista y la cantidad total de mercurio que los niños recibieron a través de las vacunas que contenían timerosal o preparaciones de inmunoglobulinas Rho (D) “Con base en los diagnósticos diferenciales –afrman en su trabajo- ocho de los nueve pacientes examinados fueron expuestos a cantidades significativas de mercurio procedentes de vacunas o preparados biológicos que contenían mercurio durante sus períodos de desarrollo fetal o infantil y posteriormente, entre los 12 y 24 meses de edad, y esos niños, que estaban desarrollándose normalmente, sufrieron encefalopatías por mercurio tóxico que se manifestaron con síntomas clínicos compatibles con un trastorno del espectro autista regresivo. La evidencia de intoxicación por mercurio debe ser considerada en el diagnóstico diferencial que contribuye a algunos trastornos del espectro autista regresivo”. Y en su estudio de octubre del 2008 A comprehensive review of mercury provoked autism los autores confirman nuevamente sus conclusiones: “En conclusión, existe una enorme preponderancia de la evidencia a favor de aceptar que la exposición al mercurio puede causar algunos trastornos del espectro autista”.
Y ya en el 2009 han publicado A prospective study of prenatal mercury exposure from maternal dental amalgams and autism severity, estudio que examinó la exposición de 100 niños diagnosticados con autismo al mercurio de las amalgamas dentales de sus madres durante el embarazo siendo su conclusión que “las políticas de amalgama dental deben considerar la exposición al mercurio en las mujeres antes y durante la edad fértil, la posibilidad de exposición fetal posterior y sus resultados adversos”.
Mientras, la investigación base en animales -la única que de forma directa se puede hacer para conocer los efectos del timerosal- continúa ahondando en la línea de su toxicidad. El pasado mes de septiembre se celebró una conferencia en Varsovia (Polonia) sobre autismo, timerosal y vacunación, y una de las aportaciones más interesantes fue la conferencia de los patrocinadores, el Instituto de Psiquiatría y Neurología, que con financiación de fondos europeos está desarrollando el proyecto Neurobiología del autismo: papel de las neurotoxinas medioambientales”. “La etiología de los trastornos del espectro autista –señalan los autores en la presentación del mismo- es multifactorial; tiene por tanto componentes genéticos y ambientales pero la evidencia sugiere que al inicio de la vida -prenatal y postnatal- la exposición a sustancias peligrosas puede ser responsable del aumento observado en la incidencia de autismo”.
Agregaremos que aunque es pronto para conocer todos los detalles de la investigación el título del resumen –El conservante de vacunas timerosal causa alteraciones muy severas en el desarrollo neurológico en ratas jóvenes- es más que una pista. La investigación muestra evidencia de daños severos en ratas lactantes tras ser expuestas a una cantidad detimerosal similar a la recibida en el marco del programa de inmunización infantil norteamericano durante la década de los 90.
Y en un artículo publicado en septiembre pasado en la revista on line Brain Research, por el mismo equipo polaco se cuenta cómo ratas expuestas a dosis de timerosal del nivel de las presentes en las vacunas tardaron el doble de tiempo en reaccionar al calor que las del grupo de control. Los investigadores concluyeron que fue el resultado de “alteraciones del desarrollo neurológico a largo plazo en la organización y funcionamiento del cerebro”.

TÓXICO PARA NIÑOS Y PARA ANCIANOS

Obviamente el mercurio de las vacunas no sólo resulta tóxico para los niños: puede estar resultando también un veneno para los adultos, sobre todo para los ancianos. Hay una gran cantidad de evidencias científicas independientes que indican que los restos de mercurio causan daños en los nervios que recuerdan a los que con frecuencia se encuentran en pacientes de alzheimer. La Facultad de Medicina de la Universidad de Calgary ha identificado en muestras expuestas al mercurio una formación nerviosa anormal conocida como ovillos neurofibrilares que es precisamente uno de los dos primeros marcadores de diagnóstico para la verificación de la enfermedad de alzheimer. Los investigadores también realizaron las pruebas con otras sustancias -como el aluminio- pero sólo relacionaron el mercurio con el alzheimer. La investigación se acompaña de un vídeo –puede visionarse enhttp://commons.ucalgary.ca/mercury- en el que el doctor Lorscheider muestra de forma clara e innegable los daños producidos en las células nerviosas con la introducción de pequeñas cantidades de mercurio.
Otros estudios han demostrado que el mercurio es también un agente causal de la formación de "placas amiloides", otro marcador de alzheimer. El doctor Boyd Haley -de laUniversidad de Kentucky (EEUU)- declaró en NeuroReport hace ocho años: "Siete de los marcadores característicos que buscamos para distinguir la enfermedad de alzheimer pueden ser producidos en los tejidos normales del cerebro o en cultivos de neuronas mediante la adición de niveles extremadamente bajos de mercurio". La investigación de Haley demostró además que los pacientes con alzheimer tenían el nivel de mercurio en sangre tres veces por encima de los del grupo de control.
Por su parte el doctor Hugh Fudenburg -importante inmunólogo director y fundador de laNeuro Inmuno Therapeutic Research Foundation así como uno de los principales opositores al uso del mercurio- ha constatado tras años de realizar estudios que entre las personas que recibieron cinco vacunas consecutivas contra la gripe entre 1970 y 1980 la posibilidad de desarrollar alzheimer era diez veces superior a las de quienes sólo habían recibido una o dos vacunas en ese mismo período.
Bueno, pues todas las investigaciones mencionadas no son consideradas “concluyentes” por parte de la comunidad científica, la industria y los funcionarios públicos. Quizás porque mirando sólo al mercurio se olvidan de otros fenómenos acumulativos y asociativos. El doctor Haley anteriormente citado, en un ensayo titulado Aluminum in vaccination-associated cognitive decline, motor neuron disease, autism, explica que los niveles de aluminio presentes en algunas vacunas podrían exacerbar los peligros del mercurio. "Téngase en cuenta -explica Haley- que el aluminio por sí solo no causa la producción y la bioquímica anormal de los ovillos neurofibrilares como sí hace el mercurio (y sólo el mercurio) debido a la interacción específica de éste en determinados sitios sulfhidrilos, en enzimas/proteínas específicas conocidas por verse afectadas dramáticamente en la enfermedad de alzheimer. Sin embargo en nuestros estudios sobre las neuronas en cultivo se ha encontrado que el aluminio en las vacunas aumenta radicalmente la toxicidad del timerosal y el catión de mercurio disminuyendo la dosis de mercurio necesaria para producir efectos tóxicos".
Es importante por ello señalar que algunas vacunas -incluidas las de la gripe- que aún contienen timerosal contienen a la vez como adyuvante algún compuesto de aluminio.
Terminamos diciendo que siendo estos datos importantes aún lo son más si tenemos en cuenta que los niveles de mercurio medioambientales son mucho más altos en los ancianos. Y que este factor de acumulación ha sido nuevamente proclamado hace menos de un mes en el trabajo Mercury exposure, nutritional deficiencies and metabolic disruptions may affect learning in children publicado en Behavioral and Brain Functions. “El aprendizaje y el comportamiento –señalan sus autores- están influenciados no sólo por los nutrientes sino también por la exposición a contaminantes tóxicos de los alimentos como el mercurio que puede interrumpir los procesos metabólicos y alterar la plasticidad neuronal. Las neuronas carentes de plasticidad son un factor en trastornos del desarrollo neurológico como el autismo y el retraso mental. Los nutrientes esenciales ayudan a mantener la plasticidad neuronal normal. Las deficiencias nutricionales, incluyendo deficiencias en la larga cadena de ácidos grasos poliinsaturados de ácido eicosapentaenoico y docosahexaenoico, el aminoácido metionina y los minerales zinc y selenio influyen en la función neuronal y producen defectos en la plasticidad neuronal así como en el comportamiento de los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Se ha demostrado que las deficiencias nutricionales y la exposición al mercurio alteran la función neuronal y aumentan el estrés oxidativo en los niños con autismo. Estos factores dietéticos pueden estar directamente relacionados con el desarrollo de los trastornos de comportamiento y de aprendizaje”. ¿Y alguien pone en duda las carencias nutricionales de muchos de nuestros ancianos? Pues si a eso le sumamos las vacunas con timerosal y/o aluminio, ¿cuál cree el lector que puede ser el resultado?
Indicios, sospechas, pruebas... En realidad, ¡qué más da! Si el mercurio es neurotóxico y carcinogénico no hay dosis que lo haga aceptable luego, ¿por qué tenemos que seguir tolerando que las vacunas lleven mercurio cuando esa sustancia además no es imprescindible en ellas? Piénselo. Sobre todo cuando vaya a vacunar a sus hijos porque es falso que haya vacunas de carácter obligatorio.

Antonio F. Muro

La farsa de la gripe A, denunciada por el presidente de la comisión de salud del consejo de europa






Por fin ha aparecido alguien con autoridad en el panorama político sanitario dispuesto a contar la verdad sobre la gripe A y a denunciar las oscuras relaciones entre los laboratorios farmacéuticos y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y es que el escándalo es tan enorme que cuesta ya mantenerlo en silencio. Ha sido el alemán Wolfgang Wodarg, Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, quien ha dado el paso al frente poniendo además en marcha una comisión de investigación para averiguar el papel desempeñado por el lobby farmacéutico, los funcionarios de la OMS y los gobiernos en la campaña de pánico orquestada a propósito en torno al virus AH1N1.


Wolfgang Wodarg-ex-miembro del SPD alemán, médico y epidemiólogo- ha recibido el apoyo unánime de los demás miembros del Comité de Salud del Consejo de Europa que preside para que la comisión de investigación que se va a crear aclare en qué medida influyeron las empresas farmacéuticas en las decisiones tomadas por los dirigentes de laOrganización Mundial de la Salud (OMS) a lo largo de los últimos meses. La intención de Wofarg es inmejorable. Falta saber si le dejaran llegar hasta el final. Pero lo consiga o no su iniciativa y sus acusaciones nada veladas significan que las denuncias realizadas -entre otros- por nuestra revista pasan por fin al primer plano de la actualidad política.
Hace sólo unas semanas el diario francés L’Hummanité publicaba una entrevista con Wodarg hecha por Bruno Odent bajo el significativo titular Ellos organizaron la psicosis. Pues bien, el prestigiosodiario francés ha autorizado a Discovery DSALUD la reproducción íntegra de la entrevista. Y aunque no es nuestra costumbre reproducir trabajos ajenos hacemos una excepción dado su interés e importancia a la vez que agradecemos a los responsables de la publicación francesa su deferencia con nosotros. Hela aquí:
-¿Qué es lo que suscitó sus sospechas sobre la influencia de los laboratorios en las decisiones adoptadas en relación con la gripe?
-Nos enfrentamos a un gran fracaso de las instituciones nacionales responsables de alertar sobre los riesgos y responder en caso de producirse una pandemia. En abril, cuando la primera alarma saltó en México, quedé muy sorprendido con las cifras que aportó laOrganización Mundialde la Salud (OMS) para justificar la declaración de una pandemia. Inmediatamente sospeché. Los números eran muy bajos y el nivel de alarma muy alto. No había ni mil pacientes y se hablaba ya de la pandemia del siglo. Y la extrema alerta fue declarada basada en el hecho de que el virus era nuevo. Pero es característico de las enfermedades gripales desarrollarse muy rápidamente con virus que toman cada vez formas nuevas para pasar a nuevos huéspedes: animales, humanos, etc. Por eso no había nada nuevo. Cada año aparece un nuevo virus de este tipo "gripal". En realidad no había ninguna razón para hacer sonar la alarma a ese nivel. Fue posible debido a que la OMS, a principios de mayo, cambió su definición de pandemia. Antes de esa fecha no sólo la enfermedad tenía que manifestarse en varios países a la vez sino que debía tener consecuencias muy graves, con un número de muertes por encima del promedio habitual. Esto se eliminó en la nueva definición manteniendo sólo la tasa estándar de propagación de la enfermedad. Y se afirmó que el virus era peligroso porque la gente no podría desarrollar inmunidad contra él. Algo que era preciso para este virus debido a que se observó que las personas mayores de 60 años tenían anticuerpos. Es decir, que ya habían estado en contacto con virus similares. Ésa era la razón por la quecasi no había personas mayores de 60 años que hubieran desarrollado la enfermedad. Y sin embargo fue a quienes se recomendó vacunarse rápidamente.
Entre las cosas que despertaron mis sospechas ha estado por un lado esa voluntad de hacer sonar la alarma. Y otros hechos curiosos. Como, por ejemplo, la decisión de la OMS de recomendar dos dosis de la vacuna. Nunca se había hecho antes. No hay ninguna justificación científica para ello. Y también la recomendación de utilizar sólo las vacunas concretas patentadas. Sin embargo no había ningún motivo para que no se añadieran, como se hace cada pocos años, partículas de antivirales específicos de este nuevo virus H1N1 para "completar" la vacuna utilizada contra la gripe estacional. No se hizo porque se prefirió utilizar materiales vacunales patentados que los grandes laboratorios habían diseñado y fabricado para estar preparados en caso de que se desarrollara una pandemia. Y al hacer esto así no se dudó en poner en peligro a las personas vacunadas.
-¿En qué peligro?
-Para acelerar el suministro de los productos se utilizaron adyuvantes en algunas vacunas cuyos efectos no han sido adecuadamente probados. Dicho de otra forma, se ha querido utilizar nuevos productos patentados en lugar de desarrollar vacunas de acuerdo a los métodos tradicionales de producción, mucho más sencillos, más fiables y menos costosos. Cuando no había ninguna razón médica para ello. Sólo razones de marketing.
-¿Cómo se ha podido justificar eso?
-Para comprenderlo hay que volver al episodio de la gripe aviar del 2005-2006. En aquella ocasión se definieron los nuevos planes internacionales destinados a hacer frente a una alarma de pandemia. Estos planes han sido formalmente desarrollados para garantizar la fabricación rápida de vacunas en caso de alarma. Y llevó a negociaciones entre las empresas farmacéuticas y los gobiernos. Por un lado los laboratorios se comprometían a estar listos para desarrollar los preparados y por otro los estados les aseguraban que les comprarían todo. Tras este extraño acuerdo la industria farmacéutica no asumió el riesgo económico de participar en nuevos desarrollos. Estaban seguros de llevarse el premio gordo en caso de un brote pandémico.
-¿No está de acuerdo con el diagnóstico y la gravedad, incluso potencial, de la gripe A?
-Es una gripe de lo más normal. No causa ni la décima parte de las muertes causadas por la gripe estacional clásica. Lo único que importaba -y es lo que llevó a la gran campaña de pánico que hemos visto- es que era una oportunidad de oro para los representantes de los laboratorios que sabían que les tocaría el premio gordo en caso de declaración de pandemia.
-Son acusaciones muy graves las que usted realiza. ¿Cómo un proceso semejante ha sido posible en la OMS?
-Porque un grupo de personas está asociado estrechamente con la industria farmacéutica.
-¿La investigación del Consejo de Europa trabajará en esa dirección?
-Queremos aclarar todo lo que ha podido dar lugar a esta gran operación de desinformación. Queremos saber quién decidió sobre la base de qué pruebas y cómo se ha ejercido precisamente la influencia de la industria farmacéutica en la toma de decisiones. Y nosotros debemos, en fin, realizar reclamaciones ante los gobiernos. El propósito de la investigación es que no haya en el futuro más alarmas falsas de este tipo. Que la gente pueda confiar en el análisis y experiencia de instituciones nacionales e internacionales públicas. Éstas están hoy desacreditadas porque millones de personas han sido vacunadas con productos que presentan posibles riesgos sanitarios. Y no era necesario. Ello ha llevado además a una considerable mala gestión del dinero público.
-¿Tiene alguna cifra concreta sobre el alcance de esa mala gestión?
-En Alemania es de 700 millones de euros. Pero es muy difícil saber las cifras exactas ya que estamos hablando de revender una parte de las vacunas a países extranjeros y la mayoría de las empresas no comunican, en nombre del principio del respeto al secreto comercial, las cifras de los contratos firmados con los estados y las cláusulas de indemnización que figuran en ellos.
-¿Eltrabajo de "lobying" de los laboratorios sobre los Institutos de Salud nacionales también formará parte de la investigación del Consejo de Europa?
-Sí. Nos fijaremos en la actitud de instituciones como el Robert Koch en Alemania o elPasteur en Francia que habrían debido asesorar a sus gobiernos de manera crítica. En algunos países las instituciones lo han hecho. En Finlandia y Polonia, por ejemplo, se elevaron voces críticas diciendo: ¡No necesitamos eso!
-¿Esta gran operación de desinformación mundial ha sido posible porque la industria farmacéutica también tenía "representantes" en los gobiernos de los países más poderosos?
-En los ministerios me parece obvio. No puedo explicarme cómo los especialistas, personas muy inteligentes que se saben de memoria los problemas de la enfermedad de la gripe, no se hayan dado cuenta de lo que estaba sucediendo.
-¿Qué pasó entonces?
-Sin llegar a la corrupción directa, que estoy seguro de que existe, hay muchas maneras de que los laboratorios ejerzan su influencia sobre las decisiones. He podido constatar concretamente por ejemplo cómo Klaus Stöhr, que era el jefe del departamento epidemiológico de la OMS en el momento de la gripe aviar y encargado de preparar los planes para hacer frente a una posible pandemia como ya dije antes, se ha convertido en este tiempo en un alto ejecutivo de Novartis. Y hay vínculos similares entre Glaxo, Baxter, etc., y miembros influyentes de la OMS. Estasgrandes empresas tienen "su gente" en los aparatos y se dedican a que sean adoptadas las decisiones políticas que les convienen. Es decir, aquellas que les permiten bombear el dinero de los contribuyentes.
-Si los resultados de la encuesta lo confirman, ¿no será un apoyo para que los ciudadanos exijan a sus gobiernos que pidan cuentas a estos grandes grupos?
-Sí, tiene razón. Es uno de los principales problemas relacionados con esta investigación. Los estados podrían de hecho servirse de ella para contestar los contratos acordados en términos, digamos, no muy limpios. Si se puede demostrar que fue la influencia de las empresas la que dio lugar a la iniciación del proceso entonces se podrá presionar a quienes están pidiendo ser reembolsados. Pero ése es sólo el aspecto financiero. Está también el lado humano, el de las personas que fueron vacunadas con productos que no habían sido adecuadamente probados.
-¿Qué tipo de riesgo han afrontado por tanto sin su conocimiento al ser vacunadas esas personas sanas?
-Lo repito: las vacunas se han desarrollado con demasiada rapidez; y algunos adyuvantes han sido insuficientemente probados. Pero hay algo más grave: la vacuna desarrollada porNovartis se ha producido en un biorreactor a partir de células cancerosas. Una técnica que nunca se había utilizado hasta ahora.
-No soy obviamente experto pero, ¿cómo se puede hacer una vacuna con células enfermas?
-Normalmente se utilizan huevos de gallina en los que se cultivan los virus. Necesitamos de hecho trabajar en células vivas. Dado que los virus no se pueden multiplicar más que de esta manera, por definición los antivirus que se preparan contra ellos tampoco. Pero este proceso tiene un fallo grande: es lento y se necesita una gran cantidad de huevos. Y es largo y complejo técnicamente. Otra técnica con excelente potencial de crecimiento consiste en cultivar los virus en las células vivas en biorreactores. Para ello se necesitan células que crezcan y se dividan muy rápidamente. Es un poco el método que se utiliza para el cultivo del yogur el que se logra también en un biorreactor. Pero en ese contexto la célula ha sido tan alterada en su entorno y crecimiento que crece como una célula cancerosa. Y es en esas células de alta eficiencia en las que se cultivan los virus. Para la fabricación de la vacuna se debe volver a extraer el virus de esas células en las que se encuentra. Y puede ocurrir durante el proceso de fabricación de la vacuna que restos de células cancerosas se mantengan en la preparación. Como ocurre en la industria clásica con los huevos. Sabemos bien que en el caso de una vacunación de la gripe pueden aparecer efectos secundarios en personas que son alérgicas a la albúmina de huevo que se encuentra en la clara de huevo. No puede excluirse que proteínas procedentes de una célula cancerosa puedan estar presentes en las vacunas producidas por biorreactor y generen un tumor en la persona vacunada. De acuerdo a la aplicación de un verdadero principio de precaución, por tanto, antes de que dicho producto sea permitido en el mercado debe tenerse el 100% de certeza de que tales efectos están realmente excluidos.
-¿Y eso no se ha hecho?
-No se ha hecho. La Agencia Europea de Medicamentos (AME), institución bajo la responsabilidad del Comisario de Asuntos Económicos -con sede en Londres- que da permiso para la comercialización de las vacunas en Europa, dio luz verde a la comercialización del producto argumentando que ese modo de producción no suponía un riesgo "significativo". Pero eso ha sido valorado de forma muy diferente por muchos expertos en Alemania y una institución independiente relacionada con los medicamentos que alertaron y expresaron sus objeciones. Y yo me tomé en serio tales advertencias. Estudié el caso e intervine en el seno de la Comisión de Salud del Bundestag -de la que era miembro- para que esa vacuna no se utilizara en Alemania. Hice saber que me oponía al desarrollo de vacunas con esa técnica. Porque primero debe haber total garantía de seguridad. Y el producto no ha sido pues utilizado en Alemania donde el gobierno rescindió el contrato conNovartis.
-¿Cuál es el nombre de esa vacuna?
-Obta flu.
-Pero eso significa que en otros países europeos, como Francia, el producto puede ser comercializado sin problemas…
-Sí. Obtuvo el permiso de la EMA y puede ser utilizado en cualquier lugar de la Unión Europea.
-¿Qué alternativas pueden a su juicio mejorar la situación y evitar nuevos escándalos de este tipo?
-Es preciso que la OMS sea más transparente, que haya claridad sobre quién decide y qué tipo de relación existe entre los participantes en la organización. Convendría también que seaacompañada de al menos una cámara elegida, capaz de reaccionar de forma muy crítica, en la que todos puedan expresarse. Este reforzamiento del control por el público es esencial.
-¿No está aflorando la necesidad de otro sistema capaz de manejar una cuestión que es de hecho un bien común para los ciudadanos de todo el planeta?
-¿Podemos aún permitir la producción de vacunas y dejar la decisión en manos de organizaciones cuyo objetivo es ganar tanto dinero como sea posible? ¿O acaso la producción de vacunas no es algo que debiera estar sólo en manos de los estados para vigilar atentamente cualquier necesidad y poner en marcha la producción ellos mismos? Por eso creo que deberíamos abandonar el sistema de patentes de las vacunas. Es decir, la posibilidad de monopolización de la producción de vacunas por un grupo grande. Porque esa opción supone el sacrificio de miles de vidas simplemente en nombre del respeto de derechos monopolísticos. Tiene razón: tal reivindicación es lo que se infiere, al menos para mí, del aspecto de las pruebas.



Bruno Odent


http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=131





Peligros y beneficios de las vacunas

Las vacunas se consideran desde hace más de un siglo el mayor avance de la Medicina porque la reducción del número de muertos por patologías infecciosas se ha atribuido siempre a las campañas de vacunación masivas. Sin embargo no todo el mundo está de acuerdo ni con esa tesis ni con hacer de la vacunación el eje de la prevención sanitaria. Ni en el caso de la vacuna de la gripe A ni en la de las más de ¡doscientas vacunas! con las que se está experimentando hoy. Por eso cada vez más organizaciones, investigadores y médicos consideran necesario revisar la historia de las vacunaciones masivas para separar el mito de la verdad, la exageración de la realidad.

La falta de información veraz es la causa de que muchas personas acepten vacunarse contra todo aquello que les recomiendan las autoridades, convencidas de que si lo dicen los expertos es lo que hay que hacer. Actitud a la que han contribuido enormemente los medios de comunicación -especialmente cuando surge algún brote infeccioso masivo-, influidos sin duda por las estadísticas proporcionadas por las grandes multinacionales farmacéuticas. Sin embargo, no todo el mundo comparte tan acrítica aceptación. A fin de cuentas, para éstas las vacunas son un negocio. Y una vacunación masiva, un negocio masivo.
Se alega que en tales casos son los propios ciudadanos los que presionan al Gobierno para que ponga en marcha un programa de vacunaciones pero se obvia decir que la gente carece en general de la información necesaria y desconoce los riesgos que ello conlleva.
Pues bien, precisamente para que el ciudadano tenga acceso a una información menos sesgada y, en consecuencia, tome sus decisiones libre y responsablemente, han surgido recientemente varias asociaciones en todo el mundo. Siendo en nuestro país la primera laLiga para la Libertad de Vacunación, con sede en Barcelona, nacida para ofrecer un marco que garantice a las personas el derecho a decidir si quieren o no vacunarse así como para velar por los intereses de los afectados por las vacunas.

En definitiva, aunque fuese verdad que el riesgo es pequeño, éste existe; y la simple posibilidad de que se puedan producir efectos secundarios adversos en algunos pacientes es suficiente para insistir en su derecho a elegir y a poder reclamar legalmente en caso de que la vacuna provoque una lesión o la muerte.

Existe en España y en muchos países desarrollados un servicio de fármaco-vigilancia que pide a todos los médicos que comuniquen los casos en los que se observan efectos secundarios por la administración de fármacos, vacunas incluidas. Sin embargo, la realidad es que este servicio no funciona como debiera y de ahí que sea difícil hacer estudios estadísticos fiables sobre los efectos secundarios de un fármaco sin que todos los médicos españoles cumplan con el requisito de informar.
Por otra parte, en algunos países la presión y el poder de las multinacionales farmacéuticas es tan grande que los gobiernos obligan a la gente a vacunarse.
Hay unas 35 asociaciones pro-libertad de vacunación en todo el mundo, la mayoría en Estados Unidos, algunas en Oceanía y el resto en Italia, Francia, Dinamarca, Reino Unido y Bélgica. Y excepto la francesa, fundada en 1954, todas son de reciente creación.

LOS RIESGOS DE LA VACUNACIÓN

Vacunarse contra algunas enfermedades está considerado hoy en día una actuación social necesaria que incluso se ha hecho obligatoria en casi todos los países. Y ciertamente, en algunas enfermedades -como la viruela o la poliomielitis- su papel ha resultado fundamental para controlarlas. Pero su aplicación no está exenta de riesgos.
En definitiva, vacunarse consiste en introducir en el organismo una cantidad previamente dosificada de virus o bacterias muertas o atenuadas utilizando diversas técnicas con la esperanza de que el cuerpo reaccione frente a ellos produciendo anticuerpos defensivos estables. Con ello se pretende hacer pasar al individuo una enfermedad de manera leve o subclínica -es decir, con pocos o ningún síntoma físico- para que su sistema inmunológico pueda reaccionar y produzca anticuerpos específicos para la enfermedad de que se trate. El problema es que esa reacción, a veces, puede ser excesiva.
Las reacciones vacunales inmediatas, a corto plazo, aparecen en más de un cinco por ciento de las aplicaciones de casi cualquier vacuna. Y pueden ser de tipos muy variados:

  1. General: como consecuencia de la propia inyección de las proteínas que constituyen los agentes infecciosos contra los que se vacuna. Suele cursar con fiebre que aparece a las pocas horas y puede mantenerse durante días, acompañada a veces de convulsiones.
  2. Alergias: como cualquier otra sustancia extraña puede dar lugar a la aparición de erupciones, brotes de asma y, en los casos más graves, choque anafiláctico.
  3. Afectación neurológica, especialmente del sistema nervioso central, con producción de meningitis y encefalitis.

Pero además de la propia reacción, causada por la introducción en el organismo de la proteína extraña que representan los virus o bacterias muertos o atenuados las vacunas se cultivan en diversos tejidos animales y sueros que están muy frecuentemente infectados por virus, muchos de ellos imposibles de detectar con las técnicas actuales y siempre contaminados por conservantes que van desde el mercurio, el aluminio o el ácido acetil-salicílico hasta antibióticos como la eritromicina.
Actualmente nadie discute el hecho de que la vacuna antipolio oral con virus vivos es causante de la mayor parte de los casos de esta enfermedad que se declaran en todos los países desarrollados pero estudios recientes indican una posible relación entre las vacunaciones masivas y el aumento de casos de diabetes infantil y de enfermedades psiquiátricas como el autismo.
También se está estudiando actualmente su papel a largo plazo en el desarrollo de enfermedades autoinmunes e incluso en la aparición de la esclerosis múltiple.

MITOS Y VERDADES SOBRE LAS VACUNAS

Mito nº 1: LAS VACUNAS SON SEGURAS

En Estados Unidos la ley de vacunación conocida como National Childhood Vaccine Injury Actcrearía el llamado VAERS, un sistema para recopilar los informes que recogen los casos de personas que han sufrido efectos secundarios negativos tras haber sido vacunadas (tanto en el caso de los niños como de los adultos). Pues bien, según el mismo en Estados Unidos sufren cada año reacciones graves -a las distintas vacunas- unas 11.000 personas de las que unas 200 mueren y un gran número sufre discapacidades permanentes.
Un dato preocupante -por no decir alarmante- porque Phillips detectó algo muy significativo: según el Centro de Control de Enfermedades el número de casos que se notifica es sólo el 10%
del total. Y eso supondría que las víctimas cada año serían 110.000 y los muertos llegarían a los 2.000. Pero es que la Food and Drug Administration (FDA) estima por su parte que sólo se notifica el 1% de las reacciones adversas graves. Y en tal caso habría cada año ¡1.100.000 afectados! ¿Llegarán pues a 20.000 los muertos anualmente?
El Centro de Información Nacional de Vacunas (NVIC) –un organismo contrario a la hipervacunación- afirma por su lado, como ejemplo de que pasa así efectivamente, que sólo una de cada cuarenta consultas médicas de Nueva York notifica los casos de daños graves o muertes relacionadas con las vacunas.
En suma, no hay datos exactos sino extrapolaciones. Y así es imposible saber la cifra real de efectos secundarios graves y muertes que se producen anualmente pero Phillips calcula que las reacciones adversas a las vacunas deben rondar sólo en su país entre las 100.000 que parecen indicar los datos de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC)y el millón y pico que sale de las cuentas de la FDA.
Asimismo recuerda que a nivel internacional hay diversos estudios -como el de W.C. Torch:Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunization: A potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS)- que apuntan a la posible relación entre las vacunaciones masivas y elSíndrome de Muerte Infantil Súbita (SMIS). Según algunos de los expertos nombrados en su artículo hasta la mitad de esos casos pueden ser consecuencia de las vacunas. Y si bien es verdad que también existen estudios que niegan esa relación -los hay que incluso han llegado a señalar que la incidencia de SMIS en niños vacunados era levemente menor que en los no vacunados- lo único seguro es que unos y otros se contradicen.
Sin embargo hay datos mucho más objetivos: a mediados de los años setenta del pasado siglo XX las autoridades japonesas decidieron elevar la edad mínina de vacunación de dos meses… a dos años. Y poco después se comprobaría que el número de casos de muerte súbita había disminuido drásticamente. Al punto de que Japón pasó en el ranking de mortalidad infantil del puesto 17° al 1°, es decir, a tener la tasa de mortalidad infantil más baja del mundo. ¡Justo cuando los bebés dejaron de recibir vacunas! Y cuando también entonces en Inglaterra descendió temporalmente el número de vacunas -al 30%- tras aparecer diversas noticias que relacionaban daños cerebrales con ellas la tasa de mortalidad infantil bajó mucho durante dos años. Y volvería a subir en cuanto aumentó de nuevo el número de vacunas a finales de esa misma década.
Bueno, pues a pesar de tan contundentes datos la comunidad médica ¡sigue sin tan siquiera permitirse dudar de su idoneidad! ¿A alguien le parece razonable? Porque que las vacunas pueden provocar graves problemas no es discutible. El Programa del Gobierno de Compensación de Lesiones por Vacunas (NVICP) de Estados Unidos ha pagado desde 1988 a las familias de niños afectados por reacciones graves más de 1.200 millones de dólares por daños y perjuicios. Un “problema” que en el caso de la gripe A ni siquiera tendrán que plantearse las compañías farmacéuticas porque como se explica en el artículo anterior a éste la ley estadounidense Public Readiness and Emergency Preparedness (PREP) del 2006 lesgarantiza la inmunidad jurídica en caso de poner en circulación vacunas no debidamente probadas en caso de pandemia o emergencia que pudieran acabar provocando daños severos. Lo mismo que ha aprobado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en España ¡ese mismo año! Hablamos de la Ley 29/2006, de 26 de Julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitariosen su artículo 24, texto que ya reprodujimos en el texto precedente a éste. Pura casualidad, por supuesto. La única excepción es que exista una “voluntad específica de causar daños”, algo evidentemente imposible de probar por los afectados.
No es en cualquier caso el único “privilegio” legal de las compañías farmacéuticas. En los casos de pleitos por daños de las vacunas o problemas con los fármacos las compañías farmacéuticas prefieren llegar a acuerdos extrajudiciales que les permiten no llegar a juicio y también impedir que se conozcan datos científicos o médicos que de otra manera podrían darse a conocer públicamente durante el proceso judicial y que tras el acuerdo quedan legalmente silenciados.
Con lo que los responsables de las compañías nunca pagan con la cárcel sus excesos, desmanes y fechorías.
Y que el riesgo de las vacunas es alto lo demuestra que las aseguradoras se niegan a cubrir las posibles reacciones adversas causadas por ellas pues saben el gran número de demandas al que podrían tener que llegarse a enfrentar.

VERDAD Nº 1:“Las vacunas–afirma Alan G. Phillips- provocan un gran número de reacciones adversas graves, discapacidades permanentes y muertes además de tener un coste enorme, personal y público. Pero prácticamente nada de esto se ha contado”.


Mito nº 2: LAS VACUNAS SON MUY EFICACES

¿Es esta “verdad social y médica” cierta? Pues según Phillips –y numerosas organizaciones de todo el mundo- lo que sí está demostrado -existe un número significativo de estudios que lo documentan- es que ha habido epidemias de sarampión, paperas, viruela, poliomielitis y gripe ¡entre personas que había sido previamente vacunadas!
En 1989 los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos informaron de que “entre los niños en edad escolar ha habido epidemias (de sarampión) en escuelas con tasas de vacunación superiores al 98%”. Las ha habido en todas las zonas del país, incluidas áreas donde no había habido casos de sarampión desde hacía años” (el subrayado es nuestro).
En el estudio de Phillips se citan todas las fuentes bibliográficas científicas que respaldan sus afirmaciones. Cita por ejemplo un trabajo que concluye que la vacuna contra el sarampión “produce supresión inmunitaria que contribuye a aumentar la susceptibilidad a otras infecciones”. Y que sugiere además que la idea de “inmunizar” a toda una población puede ser contraproducente. Lo demuestran los casos de epidemias surgidos tras la vacunación de países enteros.
Es asimismo un hecho constatado que en Japón hubo un aumento anual de los casos de viruela tras la introducción de la vacunación obligatoria en 1872. En 1892 ya habían muerto 29.979 personas… y todas ellas habían sido vacunadas.
A principios de 1900 Filipinas sufrió la peor epidemia de viruela de su historia y tuvo lugar precisamente después de que 8 millones de personas recibieran 24,5 millones de dosis de vacunas (la tasa de vacunación fue del 95%). Es más, la tasa de mortalidad se cuadruplicó.
Cabe añadir que antes de la primera ley de vacunación obligatoria en Inglaterra –es de 1853- la mayor cifra de muertos por viruela en un período de dos años había sido de 2.000. Bueno, pues entre 1870 y 1871, tras las vacunaciones masivas, hubo en Inglaterra y Gales 23.000 muertes a causa de la viruela.
En 1989 Omán sufrió igualmente una epidemia generalizada de polio… seis meses después de haber vacunado a toda la población del país. Y en 1986 hubo en Kansas (EEUU) nada menos que 1.300 casos de tos ferina comprobándose luego que el 90% habían sido vacunados poco antes contra esa enfermedad. Y lo mismo pasó en Chicago en 1993 donde hubo un número inusual de casos de tos ferina y resultó que el 72% de los afectados también habían sido vacunados.

VERDAD Nº 2: “La evidencia –asevera Alan G. Phillips- muestra que las vacunas son una manera peligrosa y poco fiable de prevenir el malestar y la enfermedad”.


Mito nº 3: LAS BAJAS TASAS DE ENFERMEDAD EN ESTADOS UNIDOS SON ATRIBUIBLES A LAS VACUNAS

Phillips explica que mucho antes de la puesta en marcha de los programas de vacunación obligatoria la Asociación británica para el avance de las ciencias había constatado -entre 1850 y 1940- que las enfermedades infantiles habían disminuido un 90% gracias a la mejora del saneamiento público y a las prácticas de higiene. El doctor Harold Buttrampublicó un artículo el año 2000 en The Medical Sentinel en el que afirmaba: “Entre 1911 y 1935 las cuatro causas principales de muerte infantil por enfermedades infecciosas en Estados Unidos eran la difteria, la tos ferina, la escarlatina y el sarampión. Sin embargo, en 1945 la tasa de mortalidad de las cuatro enfermedades juntas había disminuido un 95%. Antes pues de la implementación de los programas sistemáticos de vacunación”.
“En los países europeos que rechazaron las vacunas contra la viruela y la poliomielitis –agrega Phillips-las epidemias terminaron al mismo tiempo que en los países donde la vacuna era obligatoria; por tanto está claro que las vacunas no fueron el único factor determinante. De hecho inicialmente, tras las campañas de inmunización contra la viruela y la polio, hubo un aumento significativo en la incidencia de esas enfermedades. Y después de que se hiciera obligatoria la vacunación contra la viruela esta enfermedad continuó siendo habitual e incluso aumentó mucho mientras la incidencia de otras enfermedades siguió disminuyendo sin el uso de vacunas”.
En suma, es imposible saber si la vacunación contribuyó o no a la disminución sostenida de las tasas de mortalidad de la enfermedad o si la disminución se mantuvo en un proceso continuo marcado por las mejoras en la sanidad e higiene, en la alimentación, en el transporte, en el desarrollo de infraestructuras o en la tecnología de preservación de los alimentos. O si incluso es cierto que el número de enfermos de muchas patologías aumenta o disminuye a veces bruscamente porque están regidas por ciclos naturales de los que aun se conoce poco. Pero lo que sí se sabe es, como demuestra entre otros muchos estudios el realizado por Susan Curtis titulado A Handbook of Homeopathic Alternatives to Immunization, que las tasas de mortalidad y enfermedad en los países del tercer mundo no están directamente relacionadas con la vacunación ni con los tratamientos médicos sino que se hallan estrechamente vinculadas a la higiene y la alimentación.
Los partidarios de las vacunas usan como prueba de su eficacia las estadísticas de incidencia en lugar de las de mortalidad pero los expertos en Estadística sostienen que la mortalidad es un mejor indicador por la simple razón de que la calidad de la notificación y de los datos archivados es muy superior y más fiable. En 1974, por ejemplo, el Centro para el Control de las Enfermedades estadounidense aseguró que había habido sólo 36 casos de sarampión en Georgia pero el Sistema de Vigilancia del propio estado afirmaría que hubo en realidad 660. Y es que en muchos casos las incidencias leves o que se resuelven sin problemas tienden a no ser registradas. Por eso son más fiables las cifras de mortalidad que de las de incidencia.

VERDAD Nº 3: “No hay pruebas –afirma Phillips- que vinculen las vacunas con la disminución de las enfermedades infecciosas. En cambio la higiene y una alimentación saludable parecen ser eficaces”.

Mito nº 4: LA TEORÍA DE LA INMUNIZACIÓN Y SU PRÁCTICA PRUEBAN LA EFICACIA DE LAS VACUNAS

Aunque las vacunas estimulan la producción de anticuerpos Phillips señala que no hay ninguna evidencia que sugiera que por sí solas garanticen la inmunidad. Como ejemplo cita un estudio publicado por el Consejo Médico Británico en 1950 durante una epidemia de difteria que concluyó que no había relación entre la cantidad de anticuerpos y la incidencia de la enfermedad. Los investigadores encontraron personas resistentes a la enfermedad que tenían niveles de anticuerpos extremadamente bajos y enfermos con niveles altos de anticuerpos. La inmunidad natural es un proceso complejo que involucra muchos órganos y sistemas. No se puede reproducir en su totalidad estimulando artificialmente la producción de anticuerpos. En la misma línea son muchos los investigadores que señalan que el recuento de anticuerpos no es significativo en la evolución de los síntomas relacionados con el sida.
Otro componente de la teoría de la inmunización es la “inmunidad de grupo” que sostiene que cuando suficientes personas de una comunidad están inmunizadas el resultado es que todas las demás quedan igualmente protegidas. Sin embargo, como ya pusimos de manifiesto en los ejemplos citados al hablar de la eficacia real de las vacunas, hay muchos casos documentados que demuestran exactamente lo contrario; es decir, que tras haber sido vacunados todos los miembros de una población hubo luego no ya algunos casos individuales de contagio sino ¡auténticas epidemias! entre los vacunados.
El artículo Failure to reach the goal of measles elimination. Apparent paradox of measles infections in immunized personshecho por el Dept of Internal Medicine, Mayo Vaccine Research Group de la famosa Clínica Mayode Rochester (EEUU) recoge un estudio realizado en el estado de Minnesota que constató que los chicos vacunados de meningitis tenían ¡cinco veces más posibilidades de contraerla que los no vacunados!
El lector debe saber, por sorprendente que pueda parecerle, que nunca se ha demostrado clínicamente que la vacunación permita prevenir enfermedades. Por el simple motivo de que ningún investigador ha expuesto directamente a individuos a la enfermedad; nadie puede éticamente hacerlo.
El estándar preferido de la comunidad médica -el estudio a doble ciego con grupo de control frente a grupo placebo- no se ha utilizado jamás para comparar personas vacunadas con personas no vacunadas. Por tanto, la vacunación no está científicamente probada.
Es igualmente importante saber que no todas las personas expuestas a una enfermedad desarrollan síntomas -de hecho es suficiente que un pequeño porcentaje de la población desarrolle síntomas para declarar una epidemia-. Por tanto, si se expone a la enfermedad a un individuo vacunado y no enferma es imposible saber si la vacuna funcionó realmente ya que no hay forma de saber si esa persona hubiera desarrollado síntomas de no haber estado vacunada.
Otro aspecto sorprendente de la práctica vacunal es que se trata a todos los niños de la misma manera, independientemente de su edad y/o peso. Un bebé de dos meses que pesa 3 kilos recibe la misma dosis que un niño de 5 años que pesa 17. Luego los bebés con sistemas inmunitarios inmaduros y en proceso de desarrollo suelen recibir -en proporción al peso- cinco o más veces la dosis que se aplica a un niño mayor.
Resta decir que la práctica de la vacunación masiva pasa por la suposición de que todas las personas responderán de la misma manera a una vacuna, independientemente de su raza, cultura, dieta, constitución genética, ubicación geográfica o cualquier otra característica. Y posiblemente la mejor demostración de que eso es falso lo avala lo acaecido hace unos años en el Territorio del Norte, en Australia, donde las campañas masivas de vacunación entre los aborígenes dieron lugar a una tasa de mortalidad entre los niños ¡del 50%!
Terminamos indicando que la investigación también ha demostrado que adyuvantes como el escualeno pueden dañar el sistema inmune y provocar numerosos problemas y enfermedades que van desde molestias importantes a serias amenazas para la vida.

VERDAD Nº 4: “Muchas supuestas verdades de las vacunas, de hecho, se han demostrado falsas”, concluye Alan G. Phillips.

Mito nº 5: LAS ENFERMEDADES DE LA INFANCIA SON EXTREMADAMENTE PELIGROSAS

“Esa afirmación es falsa”, afirma con rotundidad Phillips. Y recuerda que hasta los datos de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) muestran que el 99,8% de los niños que sufrieron la tos ferina entre 1992 y 1994 se recuperaron. Es más, las enfermedades infecciosas de la infancia son casi siempre benignas y autolimitadas. De hecho pasarlas suele ser bueno porque inmunizan para toda la vida mientras la inmunización inducida por una vacuna es en el mejor de los casos temporal. Antes bien, todo indica que la vacunación podría aumentar la vulnerabilidad de la persona tiempo después por el hecho de aplazar enfermedades infantiles hasta la edad adulta, desde una fase donde la tolerancia es mejor a otra en la que las tasas de mortalidad, aunque siguen siendo bajas, son mayores.
Es oportuno recordar que a principios del 2000 hubo una controversia en Gran Bretaña sobre la posible relación de la vacuna SPR (sarampión, paperas y rubéola) con el autismo que hizo resurgir las denominadas “fiestas del sarampión”. Es decir, cuando un chico tenía sarampión los demás padres del barrio llevaban a sus hijos para que jugaran con él a fin de que contrajeran la enfermedad y así desarrollaran la inmunidad. Lo hacían pues porque estaban convencidos de que eso evitaría el riesgo de infección en la edad adulta -en la que la enfermedad es más peligrosa- y proporcionaba a los niños los beneficios de un sistema inmunitario fortalecido por el proceso natural de la enfermedad. Bueno, pues esta práctica ha sido desaconsejada siempre por las autoridades sanitarias. A pesar de que funciona y por eso se ha transmitido de padres a hijos en medio mundo.
En suma, según Phillips puede afirmarse que casi todas las enfermedades infecciosas comunes rara vez son peligrosas y además suelen contribuir al desarrollo de un fuerte y saludable sistema inmune en la edad adulta. Por otra parte, pocas personas lo saben pero los niños que no contraen el sarampión tienen mayor incidencia de enfermedades dermatológicas y degenerativas en huesos y cartílagos así como tumores. Igualmente se sabe que el cáncer de ovario es mayor entre las mujeres adultas que no pasaron la parotiditis.
En conclusión, el sistema inmunitario humano se beneficia de las enfermedades infecciosas comunes de la infancia; impedir que las sufran puede pues ser perjudicial más adelante.

VERDAD Nº 5: “El peligro de las enfermedades infantiles –afirma el autor deDispelling Vaccination Myths- se exagera notablemente para asustar a los padres y éstos lleven a sus hijos a vacunarse con medicamentos peligrosos”.

Mito nº 6: LA VACUNA CONTRA LA POLIOMIELITIS EN ESTADOS UNIDOS FUE UN ÉXITO

Para Phillips, una nueva falsedad.En 1955, cuando la vacuna Salk se introdujo, la poliomielitis estaba considerada el problema de salud pública más grave después de la guerra. Un año más tarde seis estados de Nueva Inglaterra informaron de fuertes aumentos en la incidencia que fueron desde más del doble en Vermont a un 642% de aumento en Massachusetts. Otros estados también se vieron muy afectados, lo suficiente para que Idaho y Utah pusieran fin a las campañas de vacunación debido al aumento de la incidencia y las tasas de mortalidad. En 1959 el 77,5% de las personas que sufrían parálisis en Massachusetts ¡había recibido 3 dosis de la vacuna inyectable contra la poliomielitis! En 1962, en una audiencia ante el Congreso de Estados Unidos, el doctor Bernard Greenberg -a cargo del Departamento de Bioestadísticas de la Facultad de Salud Pública en laUniversidad de Carolina del Norte- testificó que no sólo habían aumentado considerablemente los casos de poliomielitis tras la introducción de la vacunación obligatoria –un 50% de 1957 a 1958 y un 80% de 1958 a 1959- sino que las estadísticas se manipularon en el Servicio de Salud Pública para dar la sensación opuesta.
En 1977 Jonas Salk, inventor de la vacuna inyectable contra la poliomielitis, aseguró ante un subcomité del Senado que a su juicio casi todos los brotes de poliomielitis a partir de 1961 los había causado la vacuna antipoliomelítica oral. Poco después, en un seminario sobre vacunas contra la polio auspiciado por el Instituto de Medicina y los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el doctor Samuel Katz -de laUniversidad de Duke- citó varios casos de polio paralítica en personas que habían recibido la vacuna oral.
Por si todo esto fuera poco los falsos diagnósticos y la mala presentación de los informes sugieren que los casos de parálisis asociados a la vacuna oral de la poliomielitis quizás fueran más de los recogidos por los CDC.
Phillips reconoce que la poliomielitis, tal como se manifestaba en la primera mitad del siglo XX, ya no existe. Pero asegura que la disminución de casos que se produjo tras los picos de finales de los 40 y principios de los 50 había empezado años antes de que se introdujera la vacuna. Luego no puede afirmarse que se debió a ésta.

VERDAD Nº 6: “La vacuna Salk–asevera Alan G. Phillips- demostró ser muy peligrosa. Se ocultó información sobre ella y sobre el hecho de que el número de casos había disminuido ya notablemente cuando se comenzó la vacunación en masa”.

Mito nº 7: LA FALTA DE UNA REACCIÓN ADVERSA INICIAL DEMUESTRA QUE LAS VACUNAS SON SEGURAS

Phillips señala como problemas de salud documentados a largo plazo causados por las vacunas la aparición de artritis, dolores de cabeza crónicos, erupciones indicativas de la enfermedad, lesiones de la piel no curadas, convulsiones, autismo, anemia, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica y muchos otras. Siendo los ingredientes comunes a todas las vacunas el principal problema. Por ejemplo, para él el escualeno es una bomba de relojería que puede dañar o destruir el sistema inmune. Y otros componentes son conocidos tóxicos y carcinógenos, incluyendo el timerosal (un derivado del mercurio), el fosfato de aluminio, el formaldehído, el fenoxietanol y otras sustancias tóxicas que pueden resultar venenosas para el hígado, la sangre, el aparato cardiovascular, el aparato reproductivo y/o el sistema inmunitario. La Química clasifica los ingredientes usados en muchas vacunas entre las sustancias más peligrosas; incluso a dosis microscópicas.
El doctor Harris Coulter, conocido investigador, autor e historiador de la Medicina, ha afirmado que su extensa investigación ha terminado por revelarle que las inmunizaciones infantiles “están causando una encefalitis de bajo grado en los niños a una escala mucho mayor de la que las autoridades médicas estaban dispuestas a admitir: alrededor del 15- 20% de todos los niños”. Agregando que“las secuelas de la encefalitis (inflamación del cerebro, consecuencia documentada de la vacunación) incluyen autismo, problemas de aprendizaje, daño cerebral mínimo y no tan mínimo, convulsiones, epilepsia, trastornos del sueño y de la alimentación, trastornos sexuales, asma, síndrome de muerte infantil súbita, diabetes, obesidad y violencia impulsiva”. Todos ellos trastornos fácilmente identificables en la sociedad contemporánea.
Otras pistas: el doctor Bart Classen -fundador de Classen Immunotherapies y creador de tecnologías aplicadas a las vacunas- ha asegurado que a su juicio las vacunas causan el 79% de los casos de diabetes tipo I en los niños menores de diez años. Es más,en 1999 elBritish Medical Journal recogió esta afirmación suya: “La incidencia de muchas enfermedades inmunológicas crónicas como el asma, las alergias y los cánceres inmuno-modulados ha aumentado rápidamente y ello puede estar también vinculado a la vacunación”.
El fuerte aumento de muchas otras enfermedades también podría estar relacionado pues con las vacunaciones masivas. El autismo en California se ha disparado un 1.000% en los últimos 20 años. Según los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) y el Centro de Información Nacional de Vacunas de Estados Unidos uno de cada 150 niños en ese país desarrolla autismo. Decenas de millones de personas están ya afectadas por esta enfermedad en el mundo haciéndola más común que el cáncer pediátrico, la diabetes incurable de tipo 1 (juvenil de aparición) y el SIDA ¡juntos!
La gente debería entender que a principios de los años 40, antes de las vacunaciones masivas, el autismo era tan raro que algunos médicos nunca se encontraban con un caso en toda su vida profesional. Hoy día es una pandemia. Y son cada vez más los que apuntan a los componentes de las vacunas como posible causa. Hay quien aun lo niega pero la verdad irrebatible es que algunos niños reciben actualmente a través de las vacunas 100 veces más mercurio que la cantidad máxima permitida por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
Otro dato que apoya la sospecha de que las vacunas causan autismo es la existencia de un grupo de médicos que ha logrado mejorías enormes en la salud y comportamiento de pacientes autistas mediante la utilización de un régimen sistemático de desintoxicación de mercurio.
Un último ejemplo: en la década de los 90 del pasado siglo XX el uso masivo en el Reino Unido de la vacuna MMR -para el sarampión, la parotiditis y la rubéola- “coincidió” en el tiempo con un aumento considerable del autismo. En enero de 2000 el Journal of Adverse Drug Reactions informó de que nunca se habían hecho las pruebas previas oportunas y por tanto esa vacuna nunca debió aprobarse. Por supuesto nadie ha explicado nada de todo esto a los padres de los millones de niños autistas que hay hoy en el mundo.

VERDAD Nº 7: “Las reacciones a largo plazo de la vacunación –afirma el abogado norteamericano-han sido reprimidas e ignoradas a pesar de la alarmante correlación entre su empleo y el aumento de las enfermedades autoinmunes y otras. Las vacunas no protegen. Están elaboradas para el lucro y otros propósitos nefastos. Evitarlas es esencial para la protección de la salud y el bienestar”.

Mito nº 8: LAS VACUNAS SON LA ÚNICA OPCIÓN PARA PREVENIR ENFERMEDADES

La mayoría de los padres se sienten obligados a tomar alguna medida para prevenir las enfermedades de sus hijos. Sin embargo la mayoría ignora que hay alternativas a las vacunas más eficaces y menos peligrosas. En ese sentido Phillips defiende la Homeopatía porque contra lo que afirma la propaganda de la industria farmacéutica ha demostrado ser más eficaz que las alopáticas o convencionales tanto en el tratamiento como en la prevención de la enfermedad. Y para atestiguarlo recoge como ejemplo que ya en 1849, durante el brote de cólera que hubo entonces en Estados Unidos, los hospitales homeopáticos constataron una mortalidad del 3% entre las personas que fueron vacunadas con Homeopatía muriendo en cambio ¡entre el 48% y el 60%! de quienes recibieron las vacunas convencionales. En definitiva, la gente tiene igualmente derecho a saber que hay estudios epidemiológicos que demuestran que los remedios homeopáticos son muy superiores a las vacunas en la prevención de enfermedades. Y que a diferencia de las vacunas convencionales son seguros, eficaces y sin efectos secundarios. ¿El “problema”? Que la mayoría de las aseguradoras de Estados Unidos y de los sistemas públicos de Europa no los cubren. Cabe agregar que la Homeopatía es además efectiva para revertir algunas de las discapacidades causadas por las reacciones a las vacunas convencionales así como muchas otras enfermedades crónicas con las que la medicina alopática tiene poco éxito.

VERDAD Nº 8: “Los tratamientos alternativos y otros remedios –dice Phillips-han sido seguros y eficaces durante generaciones Sin embargo el establishment médico y los gobiernos los atacan y los desprecian”.

Mito nº 9: LAS VACUNAS SON LEGALMENTE ENCOMENDADAS Y, POR TANTO, INEVITABLES

En realidad no se trata de un mito… en el caso de Estados Unidos. Allí en sus 50 estados y el Distrito Federal (Washington) sí se exigen algunas vacunaciones pero son diferentes en unos y otros. En todo caso existan excepciones legales:
-Todos los estados permiten que no se vacunen quienes sean susceptibles a alguno de sus componentes. Los padres pueden oponerse también si hay antecedentes familiares.
-Cuarenta y ocho estados permiten que la gente no se vacune por razones religiosas pero deben demostrar que pertenecen a una organización religiosa aprobada legalmente.
-Diecisiete estados permiten también que uno no se vacune por razones filosóficas o personales.
Cabe añadir que en muchos otros países –especialmente de Europa- la vacunación essiempre voluntaria. No puede exigirse a nadie que se vacune.

VERDAD Nº 9: “En Estados Unidos –explica el abogado norteamericano-algunas vacunas se declaran obligatorias pero la mayoría de los ciudadanos -probablemente todos- pueden utilizar ‘exenciones’ legales para evitarlas. Ahora bien, todas las exenciones por razones no médicas en Estados Unidos están siempre, en última instancia, condicionadas. Es decir, los estados pueden exigir legalmente la vacunación para todos -tengan legalmente derecho a pedir quedar exentos o no- en casos de emergencia; salvo aquellos que no puedan vacunarse por razones médicas”.

Mito nº 10: LOS GOBIERNOS SITÚAN LOS PROBLEMAS DE SALUD PÚBLICA SOBRE TODOS LOS DEMÁS

La vacunación -afirma Phillips- se considera hoy socialmente una importante conquista de la Medicina cuando en realidad las vacunas han tenido poco o ningún impacto positivo en la salud global. Es más, lo que en muchos casos han hecho es detener la tendencia de reducción natural que ya se estaba produciendo en muchas enfermedades. E, incluso, provocar a veces las enfermedades que las vacunas iban a inmunizar. Claro que la experiencia indica que tanto la Food and Drug Administration (FDA) comolos Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) se “alinean” desde hace décadas junto a las empresas farmacéuticas. De hecho éstas suelen recibir con los brazos abiertos en empleos de alta remuneración a aquellos funcionarios que hayan sabido situar los beneficios de la industria sobre las consideraciones de salud y seguridad públicas.
En octubre de 1999 el ya mencionado Bart Classen dijo en una comparecencia ante el Congreso: “Está claro que lo que determina las políticas de inmunización del Gobierno es la política y no la ciencia. Puedo mencionar numerosos casos en que los empleados del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos parecen estar interesados en beneficiarse personalmente, actuando como representantes comerciales, apoyando fines políticos... En un caso en particular los empleados de un Gobierno extranjero que estaban financiados y trabajaban estrechamente vinculados al Servicio de Salud Pública de Estados Unidos enviaron datos falsos a una importante publicación médica. Los datos verdaderos indicaban que la vacuna era peligrosa pero los falsos que se enviaron indicaban que no había riesgo. Un empleado del Instituto Nacional de Salud que maneja subvenciones de grandes sumas para las vacunas publicó una carta con información falsa junto a uno de los empleados de aquel gobierno extranjero. Y como ustedes bien saben falsificar datos provenientes de investigaciones financiadas por el Gobierno de Estados Unidos es ilegal”.
Phillips menciona además la existencia de cuatro cartas de la FDA y el Servicio de Salud Pública que revelan claramente que la vacuna contra el ántrax aprobada en Estados Unidos para el personal militar se aplicó “sin la realización siquiera por el fabricante de un ensayo clínico controlado”.

VERDAD Nº 10: “Los funcionarios encargados de velar por la salud pública –acusa sin contemplaciones Phillips-no dudan en ocasiones en aprobar peligrosas vacunas beneficiándose ampliamente de ello”.

CONCLUSIONES

En suma, alegar que no existe actualmente controversia sobre la eficacia y seguridad de las vacunas en la comunidad científica y médica es falso. Hay numerosos datos y argumentos en contra de las vacunaciones, especialmente cuando son masivas. La conocida doctoraGhislaine Lanctôt, autora de La mafia médica (lea en nuestra web –www.dsalud.com- la entrevista que con el título El sistema sanitario es una verdadera mafia que crea enfermedades y mata por dinero y poder publicamos en el nº 47 de la revista), declararía en diciembre de 1994 al Medical Post lo siguiente: “Las autoridades médicas siguen mintiendo. La vacunación ha sido un desastre para el sistema inmune. De hecho causa una gran cantidad de enfermedades. En realidad estamos cambiando nuestro código genético a través de la vacunación (…) Dentro de cien años todo el mundo sabrá que el mayor crimen contra la humanidad han sido las vacunas".
La doctora Viera Scheibner, internacionalmente reconocida como una de las principales expertas en reacciones adversas a las vacunas, sostiene por su parte que“no hay prueba alguna de la capacidad de las vacunas para prevenir las enfermedades. Por el contrario, hay pruebas de los graves efectos secundarios que provocan”.
Y a lo antes contado el Dr. BartClassen añadiría: “Mis datos demuestran que los estudios que se utilizan para apoyar la vacunación son tan defectuosos que es imposible decir si la inmunización brinda o no un beneficio neto a alguna persona o a la sociedad en general. Y esta pregunta sólo se puede responder con estudios adecuados, estudios que nunca se han llevado a cabo. El error de los estudios anteriores es que no se hizo ningún seguimiento a largo plazo ni se tuvo en cuenta la toxicidad crónica. La Sociedad Norteamericanade Microbiología ha apoyado mi investigación y, por lo tanto, reconoce la necesidad de realizar estudios adecuados”.
Es evidente que los datos recogidos por Phillips en su estudio no provienen de un puñado de lunáticos. A nivel mundial las críticas a las vacunas provienen de un número cada vez mayor de científicos con reputación y credibilidad, de investigadores y de asociaciones. Así como de padres cuyos hijos han sido víctimas de ellas. Solo que cuando más dudas y críticas hay mayor es la postura de cerrazón de los funcionarios de salud pública, las autoridades y los partidarios intransigentes de las vacunas; muchos, claro está, con intereses financieros o profesionales en el tema. Afortunadamente lo que están consiguiendo al negarse a reconocer siquiera la evidencia creciente de los problemas que generan las vacunas es que aumente cada día el número de quienes dejan de creerles pasando a engrosar las filas de quienes son ya abiertamente contrarios a las vacunaciones, especialmente las masivas.
“Mientras, la carrera continúa –termina diciendo Phillips en su trabajo de investigación-. Actualmente se están desarrollando más de 200 nuevas vacunas para todo. Desde el control de natalidad hasta la adicción a la cocaína. De ellas aproximadamente cien ya están en fase de ensayo clínico. Y hay investigadores trabajando en el desarrollo de vacunas que puedan administrarse con sprays nasales, a través de mosquitos (sí, leyó bien, mosquitos) y frutas de plantas ‘transgénicas’ en las que se cultiva el virus de la vacuna. Dado que cada adulto y cada niño de este planeta es un potencial receptor obligado de múltiples dosis y dado que cada sistema de salud y cada gobierno es un potencial comprador no es sorprendente que se gasten muchísimos millones de dólares para alimentar la creciente industria multimillonaria de las vacunas.Así pues, sin protestas públicas seguirán apareciendo vacunas que tendremos que recibir nosotros y nuestros hijos. Y aunque las ganancias se calculan con facilidad el costo humano real está siendo ignorado”.


Direcciones útiles:

. Liga para la Libertad de Vacunación. Gran Vía de les Corts Catalanes, 439, 5º, 2ª. 08014 BARCELONA. Teléfono: 93-426 65 59.
. Grupo Génesis. C/ León, 3-1ºB. 28014 MADRID. Teléfono: 91-369 05 46.
. Asociación de afectados por las vacunas de Madrid. Avda. Odón 12, 2ºA. 28670 Villaviciosa de Odón. MADRID. 91-616 29 85.

Bibliografía recomendada:

Inmunidad o vacunas. De las verdades y de los riesgos. Dr. Xavier Uriarte. Ed. José M. Martorell. BARCELONA.