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miércoles, 30 de marzo de 2011

El miedo como control social


El efecto del miedo en la sociedad ha sido objeto de análisis por parte de la psicología y antropología social en diferentes momentos de la historia humana. Se reconoce que ante el miedo, el ser humano reacciona reinterpretando la realidad inmediata, conduciéndolo comúnmente hacia un cambio de conducta, caracterizado por el apego irrestricto al orden instituido, que puede llegar a convertirse en obediencia ciega. De igual manera, conlleva al acercamiento sumiso con la autoridad, en teoría, responsable de salvaguardar su integridad. De esta manera, cualquier acción que realice el Estado encaminada a restaurar la paz perdida –invasiones, etnocidios, militarización, violaciones a los derechos humanos, virtuales toques de queda, desaparición de garantías individuales, etc.-, es aceptada vehemente por el pueblo, aunque lo que siga, sea una cotidiana tensión y desconfianza generalizada.

Históricamente, una de las premisas fundamentales de los Estados totalitarios y fascistas, ha sido mantener bajo estricto orden y control el comportamiento de la población, la que ante el terror y miedo, facilita al gobierno la implantación y gestión de sus políticas económicas, sociales, militares o judiciales. Carl Schmitt, uno de los pilares de la teoría nazista y neo-conservadora, menciona que entre la población siempre se debe mantener una imagen enemiga, para poder dirigirla y manipularla.

Desde los temores a los infiernos bíblicos, las amenazas comunistas, los armamentos nucleares, al narcotráfico y el terrorismo actual, el Estado y las oligarquías siempre se han visto beneficiados con la cultura del miedo, independientemente de quien la haya provocado, y siempre han sido respaldados por medios masivos de (des-) información. Estos últimos se convierten en una especie de terroristas informativos, al repetir amenazas constante y tenazmente, tanto, que la sociedad termina aceptándolas y creyéndolas, y eso es justamente lo que las hace funcionales.

El Estado, ante el terror social, tiene la oportunidad de crear las condiciones de culpabilidad y desplegar todo su poder, en aras de combatir ese mal que la sociedad ahora reclama eliminar. Pero a su vez, impone un precio sutil y perverso, ¿a través de qué discurso?, launidad nacional, la unidad para con las instituciones, la unidad para salvaguardar la seguridad nacional, la unidad con los gobernantes, launidad, la unidad, la unidad…, un mensaje subjetivo, que en el fondo busca legitimar sus acciones aprovechando la coyuntura surgida del miedo social provocado.

Cuando el miedo cercena la racionalidad de la sociedad, este tipo de Estado recibe un cheque en blanco y firmado a favor de sus políticas y cuenta con el pretexto ideal para sacar de sus cuarteles a la fuerza militar y pública, socavando o previniendo cualquier intento de protesta social que amenace sus intereses o los de sus protegidos.

Para el historiador Webber Tarpley, las élites minoritarias y la clase gobernante “…ven al terrorismo como el medio preferido, de hecho, el único medio para proveer cohesión social, proveyendo un margen para que la sociedad se mantenga unida. Y eso es algo muy peligroso, porque ahora significa que el orden social entero, los partidos políticos, la vida intelectual y la política en general, están basados en un mito monstruoso”.

Por otro lado, además de las ganancias económicas derivadas de la venta de drogas clandestina e ilegalmente, la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo es la excusa perfecta e indiscutible para continuar con el control social, para invadir pueblos en busca del destino manifiesto, o para crear planes que buscan la extensión del poderío militar yanqui en el mundo, planes como el Colombia, o bien, el Plan Mérida, en México, que pretende una inyección presupuestaria de 1,400 millones de dólares del gobierno estadounidense para instrucción y compra de armamento y equipamiento, pero coloca a la sublime institución militar mexicana bajo supervisión de dicho gobierno, so pretexto de vigilar el buen manejo de estos recursos.

Así pues, un problema que es netamente de carácter sanitario, de salud pública y derivado de problemas sociales como la iniquidad social y la falta de justicia, entre otras cosas, de manera inexplicable pretende subsanarse con medidas que apuntalan la acción coercitiva del Estado quien aumenta el gasto militar, en detrimento del presupuesto asignado a la salud, ciencia, educación y cultura, considerados más que inversión social, como un gasto.

Los expertos dicen que se necesita mejorar el sistema de inteligencia nacional para prevenir otros actos violentos de grupos desestabilizadores. Pero mientras la oficina de Bucareli esté dirigida por un operador comercial de transnacionales petroleras, por cierto españolas, México sigue en jaque.

*CIEco, UNAM campus Morelia

PABLO ALARCON-CHAIRES* (Especial)

viernes, 11 de marzo de 2011

Estrategias de manipulación

Las estrategias y las técnicas de los Amos del Mundo
para la manipulación de la opinión publica y de la sociedad...

1. La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social, es la estrategia de la distracción consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las mutaciones decididas por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación continua de distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al publico de interesarse a conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y de la cybernética.

"Mantener la atención del publico distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener el publico ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales." (cita del texto "Armas silenciosas para guerras tranquilas")


2. Crear problemas, después ofrecer soluciones

Este método es también denominado "problema-reacción-solución". Se crea primero un problema, una "situación" previsto para suscitar una cierta reacción del publico, a fin que este sea el demandante de medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desarrolle o intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad o policíacas en detrimento de la libertad. O también: crear una crisis economica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios publicos.


3. La strategia de la degradación

Para hacer aceptar una medida inaceptable, es suficiente aplicar progresivamente, en "degradado", sobre una duración de 10 años. Es de esa manera que condiciones socio-económicas radicalmente nuevas han sido impuestas durante los años 1980 a 1990. Desempleo masivo, precariedad, flexibilidad, relocalización, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que habrían provocado una revolución si hubieran sido aplicados bruscamente.


4. La estrategia del diferido

Una otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es de presentarla como "dolorosa pero necesaria", obteniendo el acuerdo del publico en el momento para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero por que el esfuerzo no es desplegado inmediatamente. Enseguida por que el publico, la gente, tiene siempre tendencia a esperar ingenuamente que "todo irá mejor mañana" y que el sacrificio demandado podrá ser evitado. En fin, esto deja mas tiempo al publico para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarlo con resignación cuando llegue el momento.

Ejemplo reciente: el pasaje hacia el Euro y la perdida de soberanía monetaria y económica han sido aceptados por los países Europeos en 1994-1995 para una aplicación en el 2001. Otro ejemplo: los acuerdos multilaterales del ALCA (o FTAA) que los Estados Unidos han impuesto en el 2001 a los países de todo el continente americano (Centro y Sudamérica) a pesar de sus reticencias, concediendo una aplicación y vigencia diferida para el 2005.


5. Dirigirse al público como a niños de baja edad
La mayoria de los spots de publicidad dirigida al gran publico utiliza un discurso, argumentos, personajes, y un tono particularmente infantil, muchas veces proximo a lo débil, como si el espectador fuera un nino de baja edad o un deficiente mental. Cuanto mas se intente buscar enganar al espectador u oyente, mas se tiende a adoptar un tono infantilizante.

Porque?

Si se dirige a una persona como si tuviera la edad de 12 años entonces, en razón de la sugestibilidad, ella tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción también desprovista de sentido critico al igual que una persona de 12 años." (cf. "Armas silenciosas para guerras tranquilas")

6. Utilizar el aspecto emocional más que a la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para hacer corto circuito al análisis racional, y por ende al sentido critico de los individuos. Además, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o insertar ideas, deseos, miedos o temores, pulsiones, o inducir comportamientos...

7. Mantener al publico en la ignorancia y la idiotez

Hacer de forma que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud.

"La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre o mediocre posible, de forma que la brecha de la ignorancia que aísla las clases inferiores de las clases sociales superiores sea y permanezcan incomprensible para las clases sociales inferiores."
(cf. "Armas silenciosas para guerras tranquilas")


8. Promover al público a complacerse en la mediocridad

Promover al publico a encontrar "cool" (bien) el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto...


9. Reemplazar la revuelta por la culpabilidad

Hacer creer al individuo que el solo es responsable de su desgracia, a causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en vez de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-devalúa y culpabiliza, lo que genera un estado depresivo del cual uno de sus efectos es la inhibición de la acción. Y sin acción, no hay revolución!...

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una brecha creciente entre los conocimientos del publico y aquellas poseídas y utilizadas por las elites dirigentes. Gracias a la biología, la neurobiología, y la psicología aplicada, el "sistema" ha logrado a un conocimiento avanzado del ser humano, a la vez físicamente y psicológicamente. El sistema ha alcanzado a conocer mejor el individuo común de lo que él mismo conoce de sí. Esto significa que en la mayoría de los casos, el sistema posee un más gran control y un más gran poder sobre los individuos que los individuos ellos-mismos.