miércoles, 1 de junio de 2011

Terremoto, Tsunami y Alerta nuclear en Japón, un coctel explosivo en plena crisis energética ¿coincidencia?



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(Un artículo de ANTIMPERIALISTA) Tras uno de los mayores terremotos que hayan sacudido jamás al planeta tierra, que casualmente se centró en una de las costas de Japón en la que se concentran un gran número de centrales nucleares, la información que estamos recibiendo de los medios de comunicación occidentales se está enfocando, casi exclusivamente, en el peligro de posibles fugas en las centrales afectadas por el terremoto (Pincha aquí para acceder a la información del ultraderechista diario español El Mundo), dejando en segundísimo plano el hecho de que aún haya miles de desaparecidos y los daños materiales sufridos estén poniendo en graves dificultades la vida de decenas de miles de japoneses.


La atención prioritaria dada por las corporaciones mediáticas occidentales al peligro nuclear en Japón, y la forma de abordarlo, nos puede dar alguna pista de que existen intereses ocultos tras esta tragedia, pues debido a que dichas multinacionales de la (des)información no son otra cosa que herramientas creadas y financiadas para defender los intereses de los grandes oligarcas del capitalismo, los temas transmitidos y la forma de hacerlo (generando alarma social) en ningún caso tienen el objetivo de beneficiar a las grandes mayorías, sino el de proteger los intereses de los primeros frente a las demandas de las segundas. Por eso no nos puede caber la menor duda de que detrás la gran atención prestada por estos medios a los riesgos nucleares en Japón, se esconden intereses ocultos para el gran capital internacional, si no fuera así, sencillamente hubieran ocultado la información como hacen tantas veces (el caso de Libia es un reciente ejemplo, donde los medios occidentales no dicen absolutamente nada de las multitudinarias manifestaciones de apoyo al actual gobierno).


Políticos y gobiernos reaccionarios, como el de Sarkozy, en Francia, también están aprovechando la catastrofe de Japón para a extender el pánico nuclear en todo el mundo "Para el Gobierno francés, el riesgo por el accidente nuclear en Japón es "extremadamente elevado" y las últimas evoluciones parecen llevar a una catástrofe nuclear." (Fuente:RTVE)


Sospechosamente, todo parece obedecer a un siniestro guión preestablecido: El mayor terremoto que jamás haya sacudido Japón, que curiosamente no se pudo prever a pesar de la tecnología existente en la tercera economía del mundo, provoca un terrible tsunami que arrasa la costa noreste de Japón. Casualmente esta zona es el lugar donde se hayan situadas un gran número de centrales nucleares. A las pocas horas, los medios occidentales empiezan a generar una alarma mundial sobre los riesgos de posibles fugas en las centrales japonesas, y la Unión Europea anuncia reuniones de urgencia para tratar el tema de la energía nuclear. Todo ello, en plena crisis energética, motivada por las manipuladas revueltas en el norte de África y Oriente Medio, que ha puesto el precio del barril de petróleo por la nubes.


Por otra parte, llaman la atención también las palabras de la presidenta alemana Angela Merkel, fiel defensora de los intereses del capitalismo internacional, quien, a las pocas horas de la tragedia, centró el debate en la seguridad de las centrales nucleares: “Lo ocurrido en Japón es un punto de inflexión para el mundo” y “Alemania revisará sus estándares de seguridad nuclear y sus centrales atómicas ante el accidente registrado en una planta japonesa, anunció hoy la canciller Angela Merkel” (Fuente: emol.com). También van en este sentido las declaraciones del vicesecretario de Comunicación del derechista Partido Popular español, Esteban González Pons, quien ha dicho que "la catástrofe de Japón cuestiona la seguridad de todas las infraestructuras en Europa, incluidas las nucleares, pero no su naturaleza o su utilidad" y "se ha mostrado en declaraciones a los periodistas convencido de que se deben tomar las medidas de seguridad necesarias para prevenir una circunstancia de estas características o incluso de mayor gravedad, si es posible". (Fuente:adn.es)


¿Podrían estas medidas, de ponerse en práctica, servir para prolongar la llamada vida útil de las centrales nucleares que muchos gobiernos habían prometido cerrar ya? (recordemos la capacidad del Imperio de utilizar situaciones aparentemente adversas en beneficio propio: cambio climático, terrorismo o las recientes revueltas en el norte de África). O por el contrario ¿se pretende hacer que Japón y otros países abandonen la energía nuclear, para hacerles aún más dependientes del petróleo, ante una posible invasión imperialista de Libia, novena productora de petróleo del mundo? Tendremos que esperar acontecimientos para saber por donde van los tiros, lo que está claro es que "algo huele a podrido" en la crisis nuclear provocada por el terremoto-tsunami de Japón, en plena crisis energética, provocada, a su vez, por la injerencia imperialista en el norte de África y Oriente Medio. Por desgracia, nuevamente es la humanidad quien mayor precio está pagando.


Otra sospechosa coincidencia es que este desastre, que está colapsando la economía nipona, se haya producido justo una semana antes de la reunión a tres bandas entre China, Japón y Corea del Sur, dirigida a promover la cooperación regional en el noreste de Asia; una cooperación que podría reducir en gran medida los beneficios que actualmente obtiene occidente, debido a la "cooperación" (inversiones y exportaciones) que desde hace décadas viene realizando en la zona (ver noticia publicada en ANTIMPERIALISTA sobre dicha reunión).


No debemos olvidar que el control del clima y, concretamente, el control de fenómenos climáticos como terremotos o tsunamis es posible desde hace mucho tiempo, la propia ONU tuvo que elaborar, en el año 1977, una resolución para prohibir el desarrollo de técnicas de modificación del clima, por el riesgo de su uso con fines bélicos u hostiles. En el siguiente enlace podéis observar la referencia que el propio Comité Internacional de la Cruz Roja hace a dicha resolución en su página web. También es importante recordar que los Estados Unidos mantiene desde el final de la Segunda Guerra Mundial una importante base militar en el archipiélago de Okinawa, donde hay desplegados nada menos que 50.000 marines, desde donde, antes del lanzamiento de las bombas atómicas, se planearon poner en práctica técnicas de modificación del clima, mediante el uso de explosiones nucleares submarinas, para provocar terremotos y tsunamis, aprovechando la gran actividad sísmica de la zona, con el objetivo de desestabilizar al régimen nipón, proyecto que se desestimó por considerase más práctico el uso de bombas nucleares sobre población civil.

Un terrible terremoto asola Japón una semana antes de una reunión histórica entre China, Japón y Corea del Sur.



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El terremoto más fuerte sufrido por Japón, en toda su historia, que originó un terrible tsunami que ha asolado la costa noreste del país, ha tenido lugar justo una semana antes de la reunión tripartita que estaba prevista celebrarse el próximo fin de semana (19-20 de marzo), entre los cancilleres de China, Japón y Corea del Sur.


(Fuente: Pueblo en línea) En esta reunión "los ministros intercambiarán puntos de vista sobre el futuro de la cooperación entre estos tres países del noreste de Asia, afirmó el día 10 jueves la portavoz de la cancillería china, Jiang Yu, durante una rueda de prensa regular celebrada en Beijing."


Esta reunión, además "tiene el objetivo de preparar la cuarta cumbre de líderes de China, Japón y la República de Corea."


"Esperamos que el encuentro promueva la cooperación regional en el noreste de Asia y allane el camino de cara a la cumbre", añadió la portavoz.


Esta cumbre suponía un acercamiento político histórico entre tres estados enfrentados desde hace décadas, algo que había provocado la preocupación del eje Estados Unidos-Unión Europea, ante lo que podría suponer la pérdida de dos importantes socios en el noreste de Asia.


Pincha en el siguiente enlace para obtener más información al respecto.


http://spanish.peopledaily.com.cn/31621/7315136.html


Este nuevo “desastre natural”, curiosamente, tiene lugar justo antes de un momento político histórico, exactamente igual que el terremoto de China, en el 2008, justo antes de los primeros juegos olímpicos sobre territorio asiático; o el terremoto de Haití, a principios de 2010, momento para el que estaba prevista la retirada las tropas de la ONU de la Misión para la Estabilización de Haití, pero que debido al desastre que asoló el pequeño país caribeño (geoestratégicamente situado entre Cuba y Venezuela, y rico en recursos naturales), se decidió prolongar indefinidamente la presencia de dichas tropas.


Por otra parte, parece increible que, con la actual tecnología, "desastres naturales" de este calibre no puedan ser previstos con antelación.


Un dato a tener en cuenta es que, antes de la invasión estadounidense de Japón, en el año 1945, Estados Unidos ya había planeado la desestabilización del régimen nipón, mediante la provocación artificial de terremotos y tsunamis, mediante la explosión de bombas nucleares, aprovechando que era fácil su provocación debido a la alta actividad sismológica de la zona. Pincha aquí para ampliar esta información.


ÚLTIMA HORA (12 de marzo, 17h)


Debido a una posible explosión en la central nuclear de Fukushima, en Japón, como consecuencia del terremoto, las islas niponas se encuentran bajo alerta nuclear, y existe el riesgo de que una peligrosa nube radioactiva pueda afectar también a China y Rusia.


Pincha aquí para ver la información de Rusia Today.

Expertos rusos alertan sobre el posible uso de armas climáticas, por parte de EEUU, contra Rusia.

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(Fuente: RIA Novosti). Las temperaturas inusitadamente altas que azotan por sexta semana consecutiva las zonas céntricas de Rusia hacen a algunos expertos locales preguntarse, si no serán atribuibles al ensayo de algún arma secreta por parte de EEUU.


Gueorgui Vasíliev, de la Facultad de Física de la Universidad Lomonósov de Moscú, recordó en declaraciones al periódico Komsomolskaya Pravda que los cataclismos más fuertes en Rusia y otras naciones se iniciaron después de 1997, fecha en que EEUU puso en marcha su estación de radiotransmisoresHAARP.


Situada en Alaska, esta estación es la herramienta más poderosa para influir en la ionosfera. Algunos técnicos militares se inclinan a pensar que se trata de un arma geofísica. Vasíliev también sospecha que EEUU no habría invertido casi dos décadas y 250 millones de dólares en ese centro, si su única función fuese el estudio de aurora activa de alta frecuencia.


Un ex meteorólogo militar, Nikolai Karaváyev, no descarta "la posibilidad de que se esté ensayando un nuevo arma climática sobre Rusia". Él vincula la oleada de calor extremo con el reciente lanzamiento de la nave espacial estadounidense X-37B, que es capaz de portar poderosas armas láser. Las temperaturas en Moscú ya rondan 40 grados centígrados, mientras que en Berlín, París, Viena o Varsovia oscilan entre 18 y 25 grados. Esta circunstancia lleva a Karaváyev a la conclusión de que es un cataclismo "local y deliberado".

Estados Unidos planeó provocar terremotos artificialmente contra Japón, durante la 2ª Guerra Mundial.


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En 1945 la OSS (precursora de la actual CIA), planeó poner bajo control al Japón, mediante el uso de terremotos y tsunamis provocados artificialmente y con la posterior extensión del pánico entre la sociedad.

Para ello se pensó en colocar bombas atómicas en puntos estratégicos de líneas de falla. Los estudios sismológicos demostraban que Japón era una mina geológica y que sería sencillo provocar un terremoto o un tsunami. El objetivo era sembrar el caos entre la población. Los planes incluían también la guerra psicológica con el objetivo de minar la moral de la población japonesa, para que esta se revelara contra su gobierno y se entregara voluntariamente a los Estados Unidos. Las islas de Okinawa (conquistadas justo antes de la conquista definitiva de Japón) fueron consideradas como el mejor lugar para llevar a cabo el plan.

Finalmente se descartó este proyecto, pues se consideró que el lanzamiento de las bombas atómicas, directamente sobre Hiroshima y Nagasaki, sería un plan más rápido y efectivo para la toma de Japón.

Pincha aquí para acceder a los planes secretos de la OSS para provocar terremotos y tsunamis contra Japón, y cuando estés en la siguiente página, pincha sobre cada documento para verlo.

Terremoto en Chile: de nuevo el Imperio el gran beneficiado.



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No me cabe ninguna duda de que el terremoto que sacudió Chile, el 27 de febrero de 2010, y que provocó la muerte de miles de personas, así como una destrucción sin precedentes, fue provocado mediante moderna tecnología de modificación ambiental(ver sección GUERRA CLIMÁTICA). Mi certeza no se ciñe sólo a las extrañas particularidades geofísicas de este salvaje fenómeno, que alcanzó nada menos que los 8,8 grados en la escala de richter, sino a las sospechosas casualidades geopolíticas y a los grandes beneficios económicos que esta terrible catástrofe reportará nuevamente al Imperio. Y es que, como dijo cínicamente un tertuliano del programa “Hoy”, en CNN+, después de analizar (de una manera muy peculiar) la situación económica del país andino, “Chile puede endeudarse”.


El 17 de febrero de 2010, Sebastián Piñera, empresario multimillonario, candidato ultraderechista y favorito de Washington, ganaba las elecciones presidenciales chilenas, pero hasta el 11 de marzo, no tenía lugar el traspaso definitivo de poderes: la socialista Michelle Bachelet cedía la presidencia al conservador Piñera. Casualmente, y en medio de una situación de semi vacío de poder, el 27 de febrero se produce el terrible terremoto.


Con Piñera en el poder, quien en tantas ocasiones ha manifestado públicamente su admiración por el Imperio, y debido a los poderes especiales que le concederá el parlamento, con la excusa de hacer frente a la catástrofe (una excusa que, por otra parte, le permitirá prolongar el estado de excepción durante el tiempo que estime oportuno), Washington tendrá más fácil que nunca aplicar en Chile sus hipócritas políticas de “ayuda humanitaria” y de “reconstrucción”, basadas en el endeudamiento masivo de las economías de los países a los que van destinadas, como muy bien saben quienes las han padecido o las están padeciendo en la actualidad, y que no son otra cosa que una nueva estrategia de dominación imperialista.


Otra vez, un jugada maestra (más bien deberíamos decir monstruosa) por parte del Imperio. Se provoca el problema y después se ofrece la solución, a cambio (¡cómo no!) del contenido integro de las arcas públicas, unas arcas públicas más fácilmente accesibles cuando al frente de un gobierno se encuentra un vasallo como Piñera.


Esta es la lógica, más bien la ilógica, del criminal e inhumano sistema capitalista y que de forma tan reiterada y descarada está siendo aplicada, en los últimos tiempos, por la siniestra oligarquía internacional: Gripe A, vacunas; terrorismo, aumento de la represión y de la escalada bélica; cambio climático, negocio de los bonos de carbono; desastres ambientales, reconstrucciones...


Como dijo Bachelet, tras observar los devastadores efectos del terremoto: “Chile no se merecía esto”. Yo más bien diría “esta humanidad no se merecía este Imperio”.

Ante los indicios de uso de técnicas de modificación del clima por parte de EEUU en el terremoto de Haití, se hace necesaria la más amplia investigaci



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En primer lugar debemos aclarar, frente a la desinformación y a la censura de los medios de comunicación capitalistas en torno a este tema, que la modificación del clima con fines bélicos, desgraciadamente, no es un asunto de ciencia ficción sino una peligrosa realidad, que las grandes potencias imperialistas vienen investigando y desarrollando desde hace décadas. Ya hace más 30 años, en 1977, la ONU se vio obligada a celebrar en Ginebra la Convención sobre la Prohibición de técnicas de modificación ambiental para uso militar o de cualquier otro tipo (18 de mayo de 1977). 22 años después, en 1999, fue el Parlamento Europeo (la Comisión de Asuntos Exteriores, Seguridad y Política de Defensa), quien expresó su preocupación sobre las técnicas de modificación del clima desarrolladas por EEUU, en concreto sobre el Programa HAARP (doc. No. A4-0005/99, 14 de enero de 1999).


Entre los múltiples indicios que nos llevan a sospechar del posible uso, por parte de las potencias imperialistas, de técnicas de modificación del clima, en el terremoto de Haití, está, por un lado, el comportamiento poco habitual de dicho terremoto:


“¿Siendo Republica Dominicana la misma isla, ahí no paso absolutamente nada? Un sismo con magnitud de 7.0, debió afectar las Aguas del mar, pero el terremoto fue directo a la Capital. Un terremoto según los expertos en la materia muy atípico, porque las ondas que destruyeron las edificaciones, llegaron en dirección vertical por eso las edificaciones resultaron aplastadas “ (Aporrea.org)


Igualmente extraño es que todos los terremotos que se produjeron con anterioridad al de Haití y las sucesivas réplicas se produjeran a la misma profundidad, algo totalmente inusual.


“Se han elaborado un diagrama de sucesión lineal respecto de los terremotos denunciados en que casualmente se produjeron todos a la misma profundidad:
Venezuela el 8 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.
Honduras el 11 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.
Haití el 12 de Enero 2010. Profundidad 10 kms.
El resto de las réplicas tuvieron profundidades de alrededor de 10 kms.“ (El Clarín)


Por otro lado, resultan no menos sospechosos y casuales los grandes beneficios políticos y económicos que el terremoto ha reportado y reportará a las potencias imperialistas, especialmente a EEUU.


Casualmente en octubre de 2010 finalizaba la MINUSTAH (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití), con lo que en un breve espacio de tiempo se iniciaría un repliegue gradual de sus efectivos militares. Por desgracia esto ya no sucederá, pues el terremoto no sólo ha obligado a retrasar dicho final sino a prolongarlo de forma indefinida y a reforzar la misión de la ONU. Concretamente EEUU, además de hacerse con el liderazgo de la misión de forma unilateral, ha aumentado sus efectivos en la zona de 1000 a 10000, a la vez que desplazaba varios portaviones nucleares a las costas haitianas, un despliegue militar que, por otra parte, no se puede improvisar en 4 días como dice haber hecho el gobierno de EEUU, sino que por lo contrario necesita una larga planificación. Todo esto le servirá a EEUU para asegurarse el control de una zona geoestratégica clave en el mar Caribe, como es Haití, en su lucha por el control de los recursos energéticos de la zona, frente al avance y la creciente influencia de los países del ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas).


Sólo alguien que sea capaz de hacer un enorme ejercicio de ingenuidad podrá pensar que todo esto es producto de la casualidad.


Otro dato a tener en cuenta es el informe filtrado por la Flota Rusa del Norte al poco tiempo de la catástrofe:


“Un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte estaría indicando que el sismo que ha devastado a Haití fue el claro resultado de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus “armas de terremotos”. (El Clarín)


No menos suspicacia despierta el hecho de que el día antes del terremoto, el Comando Sur del ejército estadounidense estuviera llevando a cabo una prueba de técnicas de intervención ante un huracán en Haití. Unas técnicas que casualmente, serían las mismas que EEUU aplicaría en Haití, un día después de la tragedia (13 de enero de 2010), al considerar que se encontraban en un estado avanzado de preparación. (Global Research)


Por todo esto y porque no tenemos dudas de que el imperialismo yanqui es capaz de recurrir a extremos de crueldad inimaginables, como ya demostró hace 65 años con el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki o, más recientemente, con la criminal guerra de Irak, se hace necesario que se habrá la más amplia investigación, desde todos los ámbitos de la sociedad, sobre el estado actual de las técnicas de modificación del clima y su posible uso con fines bélicos, con el fin de evitar y prohibir lo que podría ser un salvaje arma de destrucción masiva, sin precedentes en la historia de la humanidad.


Evitar, rehuir o incluso llegar a ridiculizar este tipo de investigaciones (como ya empiezan a hacer las grandes corporaciones mediáticas al servicio del gran capital), sólo se puede explicar como una actitud de complicidad con el imperialismo y con sus crímenes.


Las casualidades en geopolítica son prácticamente imposibles (por no decir inexistentes), con lo que la ingenuidad o el miedo a la verdad, a la hora de analizar los trágicos sucesos de Haití, son errores que en estos momentos no nos podemos permitir quienes decimos ser antiimperialistas, pues estaríamos haciendo un flaco favor a los pueblos que luchan por su libertad.

Terremoto en Haití: la nueva excusa para prolongar la intervención militar de la ONU.



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Quien se atreva a observar y analizar estos días la información emitida por los medios de manipulación masiva del capitalismo, se encontrará, tras unas cínicas muestras de preocupación por el desastre ocurrido en Haití, una misma solución al problema: más intervencionismo militar. Hoy por ejemplo (14 de enero, apenas un día después), el telediario de Antena 3 TV, tras diez minutos de información sobre el terremoto, hacía una pregunta al público “¿cree necesario el envío de tropas a Haití para evitar los saqueos?”, una pregunta que (en un repugnante ejercicio de manipulación) se apresuraba a contestar la propia presentadora del telediario con los supuestos resultados (con toda probabilidad amañados) que esa misma pregunta había obtenido en su página web, presentándonos un 85% a favor del envío de tropas y un 15% en contra.


La solución al terrible terremoto de Haití que hoy nos proponen los medios de comunicación de masas capitalistas, no es nueva. Tras el terrible Tsunami que asoló Indonesia en el año 2004, la solución propuesta fue la misma: más intervencionismo militar, una solución que supuso una nueva recolonización de la zona, por parte del Imperio.


Las soluciones propuestas por el Imperio a este tipo de catástrofes nos hacen sospechar, más teniendo en cuenta lo que la propia ONU definió en su día como “Técnicas de Modificación Ambiental”, en la Convención sobre la Prohibición de técnicas de modificación ambiental para uso militar o de cualquier otro tipo, celebrada en Ginebra, el 18 de mayo de 1977. Según la ONU se trataría de cualquier técnica para cambiar - a través de la manipulación deliberada de los procesos naturales - la dinámica, composición o estructura de la Tierra, incluyendo su biota, litosfera, hidrosfera y atmósfera o del espacio ultraterrestre.


En el sitio web Eco Noticias, encontramos también una interesante definición sobre “Técnicas de Modificación Ambiental” o "Guerra de Medio Ambiente": se define como la modificación intencional o la manipulación de la ecología natural, como el clima y el tiempo, los sistemas de la tierra tales como la ionosfera, la magnetosfera, el sistema de placas tectónicas, y / o de los eventos sísmicos (terremotos) para causar una intencionada destrucción física, económica, psico-social de un objetivo previsto geofísicos o poblacional, como parte de una guerra estratégica o táctica ".


Las “Técnicas de Modificación Ambiental” no son algo nuevo, existen documentos desclasificados, que demuestran la alteración del clima con fines bélicos, como la “Operación Popeye”, desarrollada por los Estados Unidos, entre 1967 y 1972 en Vietnam, para alargar la estación del Monzón, con el fin de hacer impracticable la ruta de abastecimiento del Vietcong, o el “Proyecto Seal”, desarrollado entre 1944 y 1945 en Nueva Zelanda, que tenía el objetivo de generar maremotos de forma artificial.


Pero desgraciadamente, el deseo del control del medio ambiente y su utilización con fines bélicos o económicos no es algo del pasado, un ejemplo es el "Proyecto HAARP", sobre el cual expresaba su preocupación el Parlamento Europeo, en enero de 1999: “Considera HAARP. [La alta frecuencia de Active Auroral Research Program en Alaska] .. en virtud de su amplio alcance y del impacto sobre el medio ambiente como una preocupación mundial, y pide por sus implicaciones legales, ecológicos y éticos ser examinado por una organización internacional u organismo independiente ..., [el Comité] lamenta la reiterada negativa de la Administración de los Estados Unidos ... a prestar declaración a la audiencia pública ... sobre los riesgos ambientales y públicos [de] que el programa HAARP. " (Parlamento Europeo, Comisión de Asuntos Exteriores, Seguridad y Política de Defensa, Bruselas, doc. No. A4-0005/99, 14 de enero de 1999).


Más revelador es un documento recientemente desclasificado de las Fuerzas Armadas estadounidenses, redactado a mediados de la Guerra Fría: "[La modificación del clima] ofrece al combatiente en la guerra una amplia gama de posibles opciones para derrotar o coaccionar al adversario ... modificación del clima formará parte de la seguridad nacional e internacional y podría ser realizada unilateralmente ... Podría tener aplicaciones ofensivas y defensivas, e incluso ser utilizados con fines de disuasión. La capacidad de generar precipitaciones, niebla y tormentas en la tierra o de modificar el clima del espacio ... y la producción de climas artificiales, todo es parte de un conjunto integrado de [militares] tecnologías ". (Documento de la Fuerza Aérea de EE.UU. AF 2025 Informe Final)


Haití es el país más pobre de todo el hemisferio occidental, entorno al 75% de su población tiene que vivir con menos de 2 dólares diarios. Siglos del más brutal colonialismo e injerencia extranjera en su política interior, por parte de las grandes potencias capitalistas, son sin duda el responsable de ello.


Desde el año 2004 y tras un golpe de estado auspiciado por las potencias extranjeras, la ONU mantiene fuerzas militares (MINUSTAH) en Haití para asegurar la explotación y el control de un país cuya única salida es la Rebelión, algo que el Imperio sabe, por lo que el terrible terremoto que acaba de asolar la capital, Puerto Príncipe, le vendrá a las mil maravillas para reforzar su presencia militar y disuadir a los nativos de sus deseos de independencia, más teniendo en cuenta que la MINUSTAH (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití) finalizaba en octubre de 2010 y, en perspectiva de lo cual, la ONU tenía previsto iniciar en breve una retirada gradual de sus efectivos, algo que, desafortunadamente para el pueblo haitiano pero afortunadamente para el Imperio, ya no sucederá.